Nairobi, 6 feb (EFE).- Estados Unidos y Kenia han acordado reforzar su cooperación para hacer frente a los grupos yihadistas Al Shabab y Estado Islámico (EI) y contrarrestar su influencia a nivel regional y global, informó este viernes el Mando Militar de Estados Unidos en África (AFRICOM).
"Unidos por intereses de seguridad compartidos, AFRICOM y las Fuerzas de Defensa de Kenia fortalecen la cooperación para contrarrestar a Al Shabab, Estado Islámico y otras amenazas, impulsando la seguridad regional y global", publicó AFRICOM en su cuenta de la red social X.
Las Fuerzas de Defensa kenianas informaron en la misma plataforma de que su jefe, general Charles Kahariri, se reunió este jueves con el subcomandante de AFRICOM, teniente general John Brennan, para tratar el "fortalecimiento de las relaciones bilaterales en defensa".
Ambos líderes también abordaron "las amenazas a la seguridad emergentes y en evolución" y abogaron por "mejorar la cooperación en materia de capacitación, desarrollo de capacidades y preparación operativa", indicó este viernes el Ministerio de Defensa de Kenia.
El fortalecimiento de la cooperación entre ambos países se vio igualmente impulsado por la inauguración el pasado viernes de un proyecto conjunto encaminado a expandir la pista de aterrizaje de la base naval de la Bahí de Manda.
La base pertenece a la Armada de Kenia, que la comparte con Estados Unidos, y está situada en el condado de Lamu, fronterizo con Somalia.
El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, aseguró la semana pasada, en su primera visita oficial a Kenia, que la ampliación de la pista reforzará la cooperación en seguridad, al permitir ampliar el alcance operativo conjunto.
Durante su visita, Landau, que estuvo acompañado por el comandante de AFRICOM, general Dagvin Anderson, se reunió con el presidente de Kenia, William Ruto, con quien abordó la situación en Somalia.
El subsecretario subrayó la necesidad de "reevaluar las estrategias empleadas en Somalia después de más de veinte años de estos desafíos".
Al Shabab comete frecuentes atentados para derrocar al Gobierno central somalí, respaldado por la comunidad internacional, e instaurar un estado islámico de corte wahabí (ultraconservador).
El grupo controla zonas rurales del centro y el sur de Somalia, y ataca también a países vecinos como Kenia y Etiopía.
Por su parte, el EI en Somalia ha expandido su influencia en los últimos años, especialmente en Puntlandia (norte), donde combate tanto a las fuerzas de seguridad como a Al Shabab, su rival.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra. EFE