El Ejército de Israel mata a un supuesto miembro de Hezbolá en un nuevo bombardeo contra Líbano

El bombardeo israelí sobre Ansariyé y Qaleilé dejó una víctima mortal y varios heridos, pese a la tregua vigente desde noviembre de 2024, mientras las autoridades libanesas y Naciones Unidas condenan la continuidad de estas operaciones

Guardar
Imagen PRUHGUWWKRDORJPPHS27Z2YLPM

Las autoridades libanesas mantienen su rechazo a la presencia de fuerzas israelíes en el sur de Líbano, pese al alto el fuego vigente desde noviembre de 2024. El Ejército de Israel realizó nuevos bombardeos en las localidades de Ansariyé, en Sidón, y Qaleilé, en Tiro, que provocaron la muerte de una persona y heridas a ocho más. Según informó la agencia de noticias estatal libanesa NNA, el Ministerio de Sanidad de Líbano confirmó el saldo mortal y señaló que las acciones ocurren mientras la tregua sigue formalmente en vigor.

El medio NNA consignó que las operaciones militares israelíes causaron la muerte de un supuesto miembro del partido-milicia Hezbolá, lo cual generó una condena por parte de las autoridades de Líbano y de Naciones Unidas. Los hechos ocurrieron tras cerca de trece meses de enfrentamientos, desencadenados por los ataques del 7 de octubre de 2023, y a pesar del acuerdo de cese de hostilidades firmado entre las partes en noviembre de 2024.

Según reportó la agencia NNA, el Ejército israelí afirmó haber "eliminado a un terrorista que intentaba restaurar la infraestructura militar de Hezbolá" en el ataque a Ansariyé. Además, la fuerza israelí informó que otra operación realizada el domingo acabó con la vida de "un alto cargo del sistema de defensa aérea de Hezbolá". El fallecido fue identificado como Alí al Hadi al Haqani, a quien las autoridades israelíes vincularon con intentos de reconstruir capacidades militares para el grupo chií en el área. "Las acciones de estos terroristas suponen una violación de los acuerdos entre Israel y Líbano", declaró la parte israelí, en referencia al alto el fuego alcanzado previamente.

Pese al compromiso asumido en noviembre de 2024, que obligaba tanto a Israel como a Hezbolá a retirar a sus efectivos del sur del Líbano, el Ejército de Israel ha conservado cinco posiciones en dicho territorio. Esta permanencia también ha sido blanco de críticas tanto de las autoridades libanesas como de Hezbolá, que reclaman la retirada total de las fuerzas extranjeras.

El medio NNA detalló que Israel justifica la continuidad de los bombardeos en el argumento de que responden a actividades de Hezbolá, y sostiene que esas operaciones no implican una ruptura del acuerdo de alto el fuego. No obstante, Beirut y el grupo chií han calificado estas acciones como inaceptables, postura respaldada por Naciones Unidas, que reiteró su oposición a las ofensivas armadas en territorio libanés bajo la existencia del pacto.

Las últimas acciones armadas se suman a una serie de ataques aéreos efectuados desde el alto el fuego de noviembre, mientras continúan las demandas libanesas y de la ONU para el cese definitivo de operaciones militares en la zona fronteriza y la aplicación integral de los compromisos acordados entre Israel y Hezbolá.