El niño de cinco años Liam Conejo y su padre están libres y de vuelta en Minnesota

Un juez federal ordenó la liberación provisional de Liam Conejo Ramos y su padre tras días de protesta en Estados Unidos, destacando abusos en su detención e instando a revisar las políticas migratorias que impactan a familias migrantes

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El dictamen del juez federal Fred Biery por el Distrito Occidental de Texas ha señalado que el caso de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre Adrián Alexander Conejo Arias, representa el resultado de una política de deportaciones que, según el tribunal, se implementó de manera errónea y afectó de manera directa a familias vulnerables. Según consignó ABC y varios medios, Biery sostuvo que la detención de ambos rebasó los límites permitidos por la Constitución estadounidense y criticó la actuación de las autoridades migratorias. Estos acontecimientos derivaron en la liberación provisional de Liam y su padre, que regresaron a Minnesota después de varios días de intenso reclamo social.

De acuerdo con ABC, Adrián Conejo Arias expresó su satisfacción en declaraciones a la cadena mientras preparaba su regreso a Minnesota. La orden de liberación se emitió el sábado, tras la prolongada estancia de padre e hijo en el centro de detención de Dilley, Texas, donde permanecieron mientras el proceso migratorio seguía abierto. El legislador Joaquín Castro acompañó a la familia en el viaje de retorno, y la congresista Ilhan Omar celebró a través de redes sociales el regreso de Liam Conejo a su hogar, tras los hechos que motivaron protestas y mensajes de respaldo tanto de miembros de la comunidad local como de figuras políticas. "Liam está ya en casa le agradecemos al congresista Joaquín Castro que haya viajado a Minneapolis con él y su padre. Bienvenido a casa, Liam", publicó Omar.

El arresto de ambos ecuatorianos tuvo lugar el 20 de enero en Columbia Heights, cerca de Minneapolis, informó ABC. Según el mismo medio, la detención ocurrió al margen de una intervención de agentes federales enviados por la administración de Donald Trump. La imagen de Liam, captado mientras permanecía junto a un vehículo policial tras su detención, fue difundida por medios internacionales y se convirtió en símbolo de la indignación pública por la edad del menor.

De acuerdo con ABC, algunos vecinos y empleados de la escuela de Liam anunciaron que los agentes federales supuestamente utilizaron al niño para que llamara a la puerta de su domicilio, esperando que la madre respondiera y facilitar así la captura de sus padres. El accionar de las autoridades generó un rechazo generalizado en sectores sociales y políticos, y fue parte de los motivos por los cuales el juez Biery intervino en el proceso.

El juez federal Biery, al dictar la liberación provisional, criticó el enfoque de las agencias migratorias y recordó que las decisiones administrativas del Ejecutivo no deben imponerse sin supervisión judicial independiente. Añadió que la aplicación de cuotas de deportación puede derivar en la separación y el trauma de niñas y niños migrantes. En palabras registradas por ABC, la orden judicial subrayó que "las órdenes administrativas emitidas por el ejecutivo no se sostienen ante la prueba de la causa probable", haciendo referencia a la falta de fundamento en la detención.

El magistrado también señaló que la actuación del Ejecutivo ignoró la tradición jurídica estadounidense, haciendo mención específica a la Declaración de Independencia y la necesidad de balance de poderes. "Es lo que se llama poner al zorro a custodiar el gallinero. La Constitución obliga a tener un agente judicial independiente", reclamó Biery en sus fundamentos.

Además, ABC relató que el lunes previo a la liberación Biery ya había emitido un dictamen que suspendía la deportación tanto de Liam como de su padre, impidiendo cualquier traslado fuera del país mientras evaluaba los detalles del caso. A pesar de que los abogados de la familia aseguraron que ambos habían solicitado asilo, las agencias federales sostenían que el permiso de ambos para estar en territorio estadounidense había caducado en abril, solicitando así su salida.

La resonancia del caso ha puesto nuevamente en el centro del debate a las medidas de inmigración estadounidenses, especialmente aquellas que determinan la separación y detención de familias enteras. Según reportó ABC, la reacción política incluyó la intervención de representantes federales y llamados públicos para revisar las acciones de las agencias responsables.

Luego de la excarcelación del sábado, padre e hijo se reunieron con aliados políticos en Minnesota, lo que marcó un momento de alivio temporal en tanto continúa abierto el procedimiento migratorio. Por ahora, la familia aguarda la próxima fase de su proceso en libertad, mientras la decisión del juez Biery continúa alimentando discusiones sobre la justicia y la equidad en la aplicación de las políticas de inmigración en Estados Unidos.