El fiscal general de Venezuela tacha las acusaciones contra Maduro de "improvisadas" y "sin fundamento"

Tras revisar el expediente judicial, Tarek William Saab afirma que Maduro y Cilia Flores enfrentan acusaciones en Estados Unidos basadas en “invenciones” de la CIA y la DEA, niega vínculos criminales y denuncia una campaña internacional de desprestigio

Guardar

El fiscal general venezolano, Tarek William Saab, negó que exista vínculo alguno entre el presidente Nicolás Maduro y organizaciones criminales como el Cartel de los Soles o el Tren de Aragua, después de estudiar el expediente judicial que dio origen a las recientes acusaciones en Estados Unidos contra Maduro y su esposa, Cilia Flores. Saab, en declaraciones difundidas por Blu Radio y citadas por el medio original, señaló que estos señalamientos parten de "invenciones" por parte de la CIA y la DEA, calificando el proceso como carente de sustento legal. El representante del Ministerio Público venezolano describió estos hechos como parte de una campaña internacional de descrédito que, según él, no tiene precedentes en el Derecho Internacional.

De acuerdo con la información brindada por Blu Radio y recogida por el medio original, Saab subrayó que el caso judicial acusa a Maduro y Flores de mantener supuestos vínculos con el Cartel de los Soles, una organización de narcotráfico que, en palabras del fiscal, responde a una narrativa fabricada por agencias de inteligencia estadounidenses. Frente a esta postura, sostuvo que Venezuela defenderá la inocencia del jefe de Estado y la primera dama en las instancias jurídicas internacionales, asegurando que los expedientes revisados presentan argumentos que consideró "improvisados" y sin pruebas firmes.

El fiscal también abordó el papel del Tren de Aragua en el país, aseverando que las autoridades nacionales han logrado desarticular por completo a esta agrupación. Según sus declaraciones en Blu Radio, recordó que más de cien integrantes permanecen en prisión tras las operaciones efectuadas por cuerpos de seguridad venezolanos. Saab rechazó cualquier nexo del presidente con esta organización y recalcó la acción de la justicia venezolana frente a estas estructuras.

El operativo llevado a cabo cerca de un mes atrás por fuerzas estadounidenses en Caracas, que resultó en la detención de Maduro y Flores y dejó más de un centenar de muertos, marcó un punto de inflexión en las relaciones entre Venezuela y otros gobiernos de la región. Tal como mencionó Saab, algunos países del entorno apoyaron la intervención de Estados Unidos, una acción que el fiscal tachó de inédita y sin respaldo en las normas internacionales. Lamentó también que estos apoyos, a su juicio, sirvieran para intentar legitimar la injerencia en los asuntos internos venezolanos.

Sobre el clima político nacional, el fiscal resaltó la unidad de las instituciones en medio de la crisis, señalando que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, continúa contando con respaldo a pesar de las acusaciones de ciertos sectores dentro del chavismo que cuestionan su relación con la Administración de Donald Trump. Este apoyo institucional, en palabras de Saab, ha resultado clave para la preservación de la estabilidad.

En declaraciones reproducidas tanto por Blu Radio como por el medio original, Saab defendió la posición del Estado venezolano frente a las acusaciones. "Somos víctimas de una guerra sucia por nuestras riquezas y por nuestra independencia. El mundo debe respetar la autodeterminación de los pueblos", expresó Saab, atribuyendo la situación a intereses internacionales que buscan afectar la soberanía del país.

El fiscal desestimó la existencia de presos políticos en Venezuela, argumentando que la retórica sobre esta cuestión persigue agravar las divisiones internas y debilitar el proceso político actual. Afirmó, según reportó el medio original, que el país está comprometido con una política de pacificación nacional, de la cual forman parte las recientes excarcelaciones: desde el 24 de diciembre, aseguró, han sido liberadas 643 personas. Saab anticipó que podrían producirse nuevas liberaciones, siempre que respondan a las leyes venezolanas y no como resultado de presiones externas, descartando así la influencia de actores internacionales en este ámbito.

A lo largo de su intervención, el fiscal insistió en que tanto Maduro como Cilia Flores enfrentan cargos de carácter político y que las acusaciones buscan alimentar una campaña para desprestigiar a la administración actual. En cuanto a las relaciones con EE. UU. y la percepción de figuras políticas venezolanas ante potencias extranjeras, Saab sugirió que los debates internos continúan siendo parte de la vida política del país, pero reafirmó el compromiso del Gobierno con la institucionalidad y la independencia.