
El escenario político en Uganda ha sumado otro elemento de tensión con la reapertura total de Internet tras los comicios, una medida anunciada por la Comisión de Comunicaciones de Uganda (UCC) y que ha permitido restablecer el acceso a servicios digitales, previamente limitados por razones de seguridad en la víspera de las elecciones del 15 de enero. Según detalló el diario ugandés Daily Monitor, la UCC informó que la restauración se produjo una vez concluidos los estudios técnicos y de seguridad, destacando la cooperación y paciencia de la ciudadanía durante el período de restricciones. El organismo comunicó que su prioridad es mantener un entorno digital seguro y estable, mientras que el jefe del Ejército e hijo del presidente, Muhoozi Kainerugaba, anunció, a través de sus redes sociales, que las redes sociales volverían a estar disponibles el lunes.
En medio de este contexto, el Gobierno de Uganda rechazó las afirmaciones sobre cualquier persecución contra el líder opositor Robert Kyagulanyi, conocido como Bobi Wine, quien se encuentra en paradero desconocido tras denunciar fraude en los comicios presidenciales. De acuerdo con lo publicado por Daily Monitor, el ministro de Información y portavoz del Ejecutivo, Chris Baryomunsi, declaró a la cadena televisiva NBS TV que Kyagulanyi no está siendo buscado por la Policía ni el Ejército y afirmó que “es libre a salir de allá donde esté escondido”. Baryomunsi insistió en que "nadie quiere causarle daño" e instó al dirigente de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP) a regresar a su domicilio, mantener la calma y respetar la legalidad, rechazando cualquier narrativa dramática sobre su situación.
Baryomunsi enfatizó que los comicios presidenciales y parlamentarios han concluido y que las autoridades enfocan sus esfuerzos en ultimar el resto del proceso electoral en curso, cumpliendo con los compromisos del programa de gobierno presentado por el presidente Yoweri Museveni. El ministro recordó que Kyagulanyi podría recurrir a los tribunales en caso de considerar que hubo fraude, aunque el opositor, según consignó Daily Monitor, ya descartó esa posibilidad al manifestar su desconfianza en la transparencia del sistema judicial.
El portavoz gubernamental planteó que Kyagulanyi “no tiene nada que decir a sus seguidores”, y que aunque lideró a la oposición durante cinco años, no consiguió convencer a la ciudadanía ni fortalecer a su propio partido. Añadió que en lugar de sumar apoyos, fomentó divisiones internas y que su estrategia electoral no logró captar la atención de las comunidades donde el NUP no tiene presencia, reportó Daily Monitor.
Un punto de discrepancia surgió a propósito de la seguridad en torno al domicilio de Kyagulanyi. Baryomunsi sostuvo que la presencia de policías y militares en las inmediaciones de la vivienda se limita al control de los visitantes, descartando que existan intenciones persecutorias. Esta declaración contrasta con los comentarios del jefe del Ejército, Muhoozi Kainerugaba, quien aseguró en redes sociales que los soldados efectivamente buscan al líder opositor, a quien calificó de “cobarde”, y negó que miembros de las fuerzas armadas hayan agredido a la esposa de Bobi Wine, como denunció el propio Kyagulanyi. “Lo primero de todo, no golpeamos a mujeres. No merecen nuestro tiempo. Estamos buscando al cobarde de su marido, no a ella”, manifestó Kainerugaba, en declaraciones recogidas y traducidas por Daily Monitor.
Yoweri Museveni, actual presidente de Uganda y con 81 años de edad, resultó reelegido para un séptimo mandato en las recientes elecciones. Museveni, en el poder desde 1986, encabezó la lista del Movimiento Nacional de Resistencia (NRM), partido oficialista que actualmente ostenta 336 de los 529 escaños del Parlamento, frente a los 57 escaños que mantiene la Plataforma de Unidad Nacional (NUP) liderada por Bobi Wine, según informó Daily Monitor.
La campaña y los comicios electorales estuvieron marcados por numerosas denuncias de abusos por parte de las fuerzas de seguridad y violaciones a los Derechos Humanos. Diversos organismos internacionales, incluidos altos funcionarios de Naciones Unidas, expresaron preocupación ante la posibilidad de que las elecciones se desarrollaran en un contexto de represión e intimidación. Naciones Unidas solicitó al gobierno de Kampala adoptar todas las medidas necesarias para garantizar que el proceso electoral se desarrollase de forma libre y segura para toda la población.
Según consignó Daily Monitor, las autoridades ugandesas insisten en que el proceso electoral se realizó con normalidad, mientras la oposición mantiene sus cuestionamientos sobre la integridad de los resultados y la actuación de los organismos implicados. En paralelo, la restauración del acceso a Internet supone la reanudación de la vida digital en el país, factor clave en la comunicación política, la movilización social y el acceso a la información, tras días de restricción oficialmente atribuidos a consideraciones de seguridad y orden público durante el desarrollo de las elecciones nacionales.