Ascienden a 18 los muertos y 24 los desaparecidos por el naufragio de un ferry en el sur de Filipinas

Equipos de emergencia filipinos intensifican las operaciones para localizar a quienes siguen sin ser hallados tras el hundimiento del barco, mientras autoridades investigan el origen de la tragedia y descartan, por ahora, contaminación por hidrocarburos en la zona

Guardar

La embarcación siniestrada, operada por Aleson Shipping Lines y con capacidad para 350 personas, no sobrepasaba el límite de pasajeros autorizado al momento del incidente, según informaron las autoridades responsables de la seguridad marítima. El diario The Philippine Star reportó que el número oficial de víctimas por el naufragio, ocurrido en el sur de Filipinas, se elevó a 18 fallecidos y 24 personas continúan sin ser localizadas, mientras los equipos de emergencia intensifican las tareas de búsqueda y rescate en la zona marítima cercana a la isla de Joló.

De acuerdo con publicaciones de The Philippine Star y los datos proporcionados este lunes por la Guardia Costera de Filipinas, el incidente tuvo lugar cuando el ferry se dirigía desde el puerto de Zamboanga, situado en la isla de Mindanao, hacia la isla de Joló. A bordo del navío se encontraban 359 personas: 332 pasajeros y 27 tripulantes, conforme a la información oficial difundida.

La Guardia Costera precisó que, previo al naufragio, las condiciones marítimas se consideraban adecuadas y no presentaban peligros evidentes para la navegación. Las primeras indagaciones sugieren que la embarcación experimentó un fallo técnico aún por esclarecer, lo que habría provocado el accidente. Las autoridades marítimas iniciaron una investigación formal para determinar, con base en los testimonios y la evidencia disponible, la causa exacta del hundimiento.

Según lo consignado por The Philippine Star, hasta el momento se descarta la presencia de derrames de hidrocarburos en la zona afectada, una preocupación habitual tras naufragios de grandes embarcaciones por su posible impacto ambiental. Los guardacostas realizan inspecciones periódicas en el área para vigilar que no se produzca contaminación que pudiera agravar las consecuencias del siniestro para la población local y los ecosistemas marítimos.

El operativo de búsqueda y rescate continúa, impulsado por unidades de la Guardia Costera filipina y equipos de emergencia locales. Las tareas se centran en localizar a los 24 desaparecidos, recurriendo a lanchas rápidas y buzos especializados para explorar posibles áreas de sobrevivientes o víctimas. Las familias de los pasajeros y tripulantes reciben acompañamiento por parte de las autoridades, mientras se mantiene la comunicación abierta sobre los resultados de las operaciones.

En ese contexto, el medio The Philippine Star recordó que en marzo de 2023 ocurrió un accidente similar en la misma ruta, cuando el navío MV Mary Joy 3, también con destino a Joló, registró un incendio que ocasionó la muerte de 31 personas. Dicho antecedente mantiene en alerta a las autoridades, que buscan reforzar los protocolos de seguridad y la vigilancia sobre los operadores de transporte marítimo que cubren trayectos en el archipiélago filipino.

La compañía Aleson Shipping Lines, responsable del ferry accidentado, declaró ante los medios su colaboración con las autoridades en el esclarecimiento de lo sucedido y expresó su disposición a asistir a las familias afectadas por la tragedia. Las investigaciones se enfocan tanto en las condiciones técnicas del navío como en la capacitación de la tripulación y el cumplimiento de las normativas vigentes en materia de seguridad.

En las siguientes jornadas, la Guardia Costera y los peritos continuarán recabando información de supervivientes y testigos directos, cuyos relatos serán fundamentales para reconstruir la secuencia de los hechos. Las autoridades filipinas han reiterado su compromiso de ofrecer actualizaciones oficiales conforme avance la investigación, al tiempo que se mantienen activas las operaciones de búsqueda en el área del hundimiento.