
El tema de la soledad ocupa un papel principal en la nueva novela de Marc Colell, quien reconoce que en todos sus trabajos literarios ese es un elemento central, hasta el punto de señalar que no se siente cómodo escribiendo sobre otros asuntos. Según publicó Europa Press, el escritor catalán acaba de lanzar “Las crines”, obra reconocida con el Premio de Novela Café Gijón 2025, donde plantea una exploración personal y geográfica a través de un doble viaje a Argentina. Colell aborda la complejidad de trasladarse de país y destaca que cambiar de entorno no garantiza una transformación interior, especialmente frente a prejuicios como el racismo.
En declaraciones recogidas por Europa Press, Colell rechaza la creencia de que la movilidad internacional por sí sola sirva para erradicar actitudes racistas. Sostiene que “hay grandes racistas que han sido también muy viajados, que han sido exploradores o colonos, que han viajado a otros lugares”, para luego matizar que, si viajar fuera la solución definitiva, debería convertirse casi en una obligación social: “En lugar de hacer la mili, tienes que desperdigar a la gente por el mundo y volver. No sé si es así, hay gente que no hay manera de curarla”. El autor enfatiza la necesidad de un “ejercicio de permeabilidad” y la disposición de integrar lo diferente, en vez de limitarse a vivir nuevas experiencias sin cuestionar la propia mirada.
El jurado del Premio Café Gijón destacó que “Las crines” se construye como “un viaje hacia el corazón de la pampa argentina”, aunque el texto va más allá de la geografía y se adentra en los repliegues de la introspección personal. En esta novela, Colell retoma la idea de que toda obra narrativa supura algún modo de desplazamiento, físico o psíquico. En “Las crines”, este viaje doble se estructura mediante cartas escritas por un protagonista anónimo, un recurso que, según detalló el propio autor a Europa Press, surgió porque “simplemente no se le apareció un nombre”.
El argumento de la novela narra el desplazamiento del protagonista desde España hasta Argentina, con una llave en el bolsillo que da acceso a una quinta rural, donde se propone pasar algunas semanas. Según relató Colell, esa trama refleja en parte su propia experiencia de residencia en el medio rural argentino, donde vivió con su familia durante cinco años. El autor traslada la atmósfera de esa región a sus páginas y destaca diferencias notables en la vivencia de las relaciones humanas. Europa Press recogió que, de acuerdo con Colell, las interacciones personales en la pampa resultan “más vivas”, pese a la influencia del consumo y del capital en la sociedad, que comparte con otras sociedades occidentales.
Colell expresó para el medio que, aunque el consumo está muy presente, no abarca todos los aspectos de la vida rural. “No está todo, no puedes consumir todo. Cuando el consumo llega a todo, muere en gran parte el deseo”, explicó el autor, reflexionando sobre el impacto que tiene la disponibilidad de productos en los anhelos y expectativas. En sus palabras: “Si tienes cualquier producto al alcance de tu mano y lo puedes comprar, tiendes a pensar de manera natural que eso te va a satisfacer”.
Europa Press amplió que “Las crines” pone de manifiesto tanto el tema del viaje como el de la soledad, dos elementos interconectados en la obra. El protagonista de la novela, como ha descrito su creador, se enfrenta a limitaciones muy claras derivadas de su soledad, aunque también existe una continua búsqueda de la compañía, lo que matiza el carácter introspectivo de la historia.
En entrevista publicada por Europa Press, Colell sostuvo que la tendencia del ser humano a lo conocido y a la endogamia influye en la dificultad de aceptar lo foráneo, y que la verdadera transformación no siempre depende de cambiar de entorno, sino de modificar la perspectiva personal. El autor sugirió que, en ocasiones, “moviéndose no es suficiente, lo que hay que mover es la propia mirada”.
El nuevo libro de Colell, editado por Siruela, se inscribe en un contexto donde el viaje, la soledad y el encuentro con lo distinto se entrelazan en la construcción de una voz literaria singular. La novela utiliza la correspondencia como estructura narrativa, permitiendo acercarse a la psicología de un protagonista que, a pesar de permanecer sin nombre, encarna búsquedas universales relacionadas con la identidad, la distancia, la pertenencia y el deseo.
A lo largo de sus declaraciones a Europa Press, Marc Colell profundizó tanto en los desafíos propios del proceso migratorio como en el significado que adquiere la apertura interior frente a la alteridad. De este modo, “Las crines” interpela al lector desde la experiencia individual a la reflexión colectiva, explorando la relación entre el entorno, la mirada personal y la capacidad de asumir cambios más allá del territorio físico.