Reino Unido se acerca a la prohibición de las redes sociales para menores de 16 años, siguiendo el ejemplo de Australia

El plan respaldado en la Cámara de los Lores enfrenta la última fase parlamentaria, mientras Londres estudia la regulación australiana y especialistas advierten por la necesidad de más controles ante el riesgo de adicción y exposición peligrosa en línea

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Meta, propietaria de Facebook, Instagram y Threads, eliminó el 12 de enero más de 540.000 cuentas de adolescentes en sus plataformas con el objetivo de cumplir la nueva regulación australiana. Esta medida surge en un contexto internacional en el que propuestas similares avanzan en otros países, incluido Reino Unido, donde un plan para vetar el acceso de menores de 16 años a las redes sociales acaba de superar una etapa clave en el Parlamento. Según consignó el medio Financial Times, las autoridades británicas analizan de cerca la experiencia australiana, con la intención de evaluar su impacto y eficacia antes de tomar una decisión definitiva.

La aprobación en la Cámara de los Lores, el miércoles pasado, de la enmienda al Proyecto de Ley de Bienestar Infantil y Escuelas, allanó el camino para que la propuesta enfrente la última fase parlamentaria en la Cámara de los Comunes. De acuerdo con la información publicada por Financial Times, la votación concluyó con 261 votos favorables y 150 en contra, reflejando una división en el Parlamento y destacando la importancia creciente del debate sobre el acceso de los menores a internet y sus riesgos asociados. El gobierno liderado por Keir Starmer se opuso abiertamente a la enmienda, expresando reservas sobre la medida y defendiendo un enfoque más consultivo.

Anticipándose a la votación parlamentaria, el Ejecutivo británico inició una consulta pública enfocada en la posible prohibición del acceso de menores de 16 años a las redes sociales. Este sondeo, abierto tanto a adultos como a jóvenes, indaga no sólo sobre la viabilidad de la restricción, sino también sobre otras alternativas, como limitar el procesamiento de datos de los menores por parte de las plataformas tecnológicas y establecer barreras contra el 'scroll infinito', una función frecuente en redes sociales y aplicaciones de ‘streaming’ que, según especialistas citados por Financial Times, fomenta comportamientos adictivos. El gobierno planteó que estas medidas buscan mitigar los riesgos que enfrentan los menores debido al uso de internet, en particular la exposición a contenidos peligrosos y la posible adicción derivada de mecanismos de diseño digital.

El ejemplo australiano, analizado actualmente por varias delegaciones ministeriales del Reino Unido, establece un marco legal estricto desde diciembre de 2024. Australia aprobó un régimen de multas que puede alcanzar hasta 50 millones de dólares australianos (más de 29 millones de euros) para plataformas de redes sociales y de ‘streaming’ que no logren restringir adecuadamente el acceso de menores de 16 años. Entre los servicios incluidos bajo esta normativa figuran Facebook, Instagram, Threads, YouTube, TikTok, Snapchat, X, Reddit, Twitch y Kick, entre otros. Según informó Financial Times, a raíz de la ley australiana, Meta eliminó el acceso a cientos de miles de cuentas de adolescentes, en un esfuerzo de cumplimiento que ilustra la magnitud del cambio exigido por la nueva legislación.

Reino Unido ha implementado desde julio de 2023 sistemas de verificación de edad obligatorios para proveedores de servicios en línea, con el propósito de evitar que niños y adolescentes accedan a contenido para adultos, especialmente pornografía. Esta obligación, enmarcada en la Ley de Seguridad en Línea aprobada en 2023, busca elevar el estándar de protección en la red. Plataformas como Bluesky y la empresa de inteligencia artificial OpenAI también han adoptado estos mecanismos, bajo presión regulatoria creciente. No obstante, según destacó Financial Times, la secretaria de Tecnología, Liz Kendall, reconoció que continúan las preocupaciones entre padres y tutores acerca de la seguridad digital de los menores, pese a los avances regulatorios recientes.

En el ámbito educativo, la secretaria de Educación, Bridget Phillipson, reiteró de forma enfática su aprobación a la prohibición de teléfonos móviles en los colegios, al afirmar que “los teléfonos móviles no tienen cabida en las escuelas. Sin peros ni condiciones”, según publicó Financial Times. Esta medida, argumentan responsables de políticas educativas, responde a la necesidad de crear entornos de aprendizaje menos propensos a las distracciones tecnológicas y a la exposición a riesgos en línea durante el horario escolar.

El proceso legislativo relacionado con la prohibición del acceso de menores de 16 años a las redes sociales aún requiere el visto bueno de la Cámara de los Comunes. En caso de obtener mayoría, la medida procederá para su promulgación. Si, en cambio, es rechazada, la enmienda regresará a la Cámara de los Lores, lo que podría demorar el proceso, tal como ocurrió en Australia, donde transcurrió más de un año desde la aprobación parlamentaria hasta la puesta en vigor de la regulación.

El debate en torno a los límites y controles digitales para menores en Reino Unido refleja una tendencia internacional a fortalecer la intervención estatal frente al incremento de denuncias por adicción y exposición a peligros en línea. La decisión pendiente en el Parlamento británico podría fijar un nuevo estándar europeo sobre la regulación de plataformas tecnológicas y la protección infantil en el entorno digital, señala Financial Times.