El eurodiputado socialista asturiano Jonás Fernández defiende "sin fisuras" el tratado con Mercosur

El parlamentario destaca que el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur no reduce controles sanitarios ni perjudica al campo español, asegura que beneficiará a sectores industriales y de servicios y recalca su relevancia estratégica para Asturias y Europa

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Según las cifras manejadas por el eurodiputado asturiano Jonás Fernández, el tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur contempla una cuota máxima de importación de 99.000 toneladas de carne de vacuno, gravada con un arancel del 7,5 por ciento. Fernández afirmó que existe un sistema de control específico para dicho contingente, lo que implica que, lejos de abrirse una liberalización descontrolada, el acuerdo fijará límites inferiores a los volúmenes actualmente registrados, ya que las importaciones anuales desde Mercosur equivalen a 200.000 toneladas y están sujetas a regímenes arancelarios diversos. Con estos datos, el representante asturiano del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas argumentó que el tratado no supone una amenaza para el sector agroalimentario europeo. De acuerdo con el artículo publicado por el diario La Nueva España y recogido por Europa Press, Fernández defendió “sin fisuras” el pacto con Mercosur y desmintió que implique una reducción en los controles sanitarios o que perjudique al sector primario.

El análisis de Fernández surge tras la decisión, por un estrecho margen de diez votos, del pleno del Parlamento Europeo de elevar el acuerdo comercial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Según detalló Europa Press, el eurodiputado y otros miembros de su grupo se manifestaron en contra de esta iniciativa, a la que calificaron como parte de una estrategia dilatoria promovida por representantes de fuerzas de derecha y de la llamada “verdadera izquierda”. A juicio de Fernández, esta resolución únicamente retrasa la tramitación del tratado y no condiciona su entrada en vigor, restando así relevancia al movimiento judicial.

El debate en torno al acuerdo UE-Mercosur se intensificó tras diversas protestas de profesionales del campo en ciudades como Oviedo, donde la semana anterior se efectuó una manifestación en rechazo al tratado. Conforme informó La Nueva España, Fernández abordó en su artículo los argumentos esgrimidos por los sectores críticos, especialmente aquellos que sugieren una rebaja en las exigencias sobre calidad alimentaria. En sus palabras, “No existe ni una sola línea que altere las actuales políticas de calidad y seguridad alimentaria”, precisó. Aseguró además que el marco del acuerdo contempla el mantenimiento de todas las medidas fitosanitarias y sanitarias requeridas para la importación de productos, y destacó que los controles tanto en frontera como en los países de origen se reforzarán con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los estándares europeos.

El eurodiputado igualmente abordó la percepción de competencia desleal ventilada por los detractores del tratado, que señalan que los costes de producción, incluidos los salarios, resultan inferiores en países de Mercosur. Frente a esto, Fernández recordó que naciones como Brasil o Argentina operan con tipos de interés oficiales superiores al 15 o 25 por ciento, mientras que los productores europeos se benefician de la Política Agrícola Común, que complementa de manera significativa sus ingresos.

En materia de diversificación comercial, Jonás Fernández puso el acento en el sector de la sidra y el vino de Asturias que, según reportó el medio asturiano, enfrentan actualmente aranceles superiores al 35 por ciento para su exportación al bloque sudamericano. Destacó que la entrada en vigor del tratado recortaría de forma considerable esas tarifas, facilitando la penetración de productos asturianos en mercados de Mercosur. Fernández transmitió a los productores locales que la singularidad y calidad de su oferta podría captar con éxito la atención de los consumidores de la región, ampliando así las oportunidades de exportación.

Otro elemento que subrayó Fernández en su defensa del tratado se refiere a la importación de insumos agrícolas. Afirmó que la reducción de barreras arancelarias posibilitará la llegada de fertilizantes y piensos a precios más competitivos a España, lo que representará un alivio para los costes que enfrenta el sector agroganadero nacional.

En línea con estas afirmaciones, Fernández sostuvo que el acuerdo trasciende la esfera puramente agraria. El eurodiputado remarcó que el tratado aporta ventajas estratégicas para sectores clave de la industria y los servicios. Según sus cálculos, el desmantelamiento arancelario previsto con Mercosur generará ahorros para la economía europea estimados en 4.000 millones de euros anuales, incrementando las exportaciones en torno al 60 por ciento y, de modo menos pronunciado, las importaciones en algo más del 10 por ciento. Entre los principales beneficiarios, mencionó la industria automovilística, fabricantes de maquinaria y equipos industriales, el ramo químico y el metalúrgico, sectores con fuerte implantación en Asturias.

De acuerdo con Europa Press, Fernández hizo hincapié en el impacto geopolítico del acuerdo, destacando que el mismo facilitará el acceso europeo a minerales y materias primas consideradas críticas, factor que reviste una dimensión estratégica para la autonomía e intereses de la región. Fernández concluyó su exposición reafirmando la postura de su grupo político frente al debate social y mediático, denunciando lo que consideró una injerencia de grupos como Vox y la influencia de figuras internacionales en el posicionamiento político sobre el tratado.