Alemania expulsa a un empleado de la Embajada rusa en Berlín por espionaje

Las autoridades notificaron la medida tras descubrir vínculos entre un diplomático ruso y una ciudadana germano-ucraniana, acusada de filtrar datos militares, mientras enfatizan su rechazo a labores de inteligencia en suelo alemán bajo protección diplomática

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Las autoridades alemanas identificaron como enlace clave a un miembro de la Embajada de Rusia en Berlín, quien mantenía contacto directo con una ciudadana germano-ucraniana recientemente detenida y acusada de transmitir información confidencial sobre la industria armamentística de Alemania desde el año pasado. El Ministerio de Asuntos Exteriores alemán comunicó la expulsión de este funcionario ruso, enfatizando que no tolerará actividades de espionaje en territorio nacional, especialmente cuando se llevan a cabo bajo la cobertura de inmunidad diplomática.

Según detalla el medio original, la decisión fue anunciada este jueves y afectará presuntamente al agregado militar adjunto de la legación rusa en la capital alemana. El Ministerio de Exteriores informó que ya citó al embajador ruso para trasladarle directamente tanto la medida como los motivos que la fundamentan. “No aceptamos el espionaje en Alemania y menos aún bajo la apariencia de estatus diplomático”, señaló el Ministerio mediante sus redes sociales, reforzando su postura frente a las actividades de inteligencia foránea escudadas en funciones diplomáticas.

Tal como publicó la prensa local y confirmó el Ministerio, la mujer de nacionalidad germano-ucraniana fue arrestada bajo la acusación de haber recopilado información militar sensible relacionada con la guerra en Ucrania. Según informó el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores, el ahora expulsado diplomático ruso habría sido el contacto principal dentro de la embajada para sostener el flujo de datos obtenidos desde Alemania. Las investigaciones señalan que esta relación habría iniciado en 2023, con el fin de transferir información sobre capacidades e infraestructura del sector armamentístico alemán.

La Fiscalía alemana llevó a cabo la detención de la mujer y la acusó formalmente de espionaje, según reportó el medio original. Los investigadores sospechan que la acusada facilitó información relevante para los intereses rusos, utilizando su acceso a datos vinculados tanto a la defensa nacional como a la evolución de la industria militar alemana en el contexto del conflicto en Ucrania.

Según consignó el medio, tras la notificación oficial, el funcionario ruso dispone de un plazo de 72 horas para abandonar territorio alemán. La medida fue presentada como respuesta directa a las pruebas recabadas por las autoridades germanas, que consideran el caso una vulneración de los principios diplomáticos y del marco legal vigente en Alemania. El Ministerio enfatizó ante el embajador ruso la gravedad de los hechos investigados y su rechazo a que, bajo inmunidad diplomática, se desarrollen actividades de recolección de información reservada.

El medio añadió que el caso adquiere especial relevancia en el contexto de la invasión rusa a Ucrania, conflicto donde las operaciones de inteligencia sobre la industria militar europea han incrementado de forma significativa. Diversos reportes previos han señalado la intensificación de los esfuerzos rusos para obtener información estratégica relacionada con el apoyo logístico y material que los países europeos otorgan al gobierno ucraniano.

En relación al ámbito diplomático, según publicó el medio original, la expulsión de un miembro acreditado en la Embajada constituye una de las respuestas más firmes implementadas por el gobierno alemán frente a acusaciones de espionaje. La decisión se suma a una serie de acciones similares adoptadas en los últimos años por países europeos ante indicios de operaciones encubiertas realizadas por personal diplomático ruso. El Ministerio Federal de Asuntos Exteriores subrayó la importancia de mantener protegidos tanto los intereses como la seguridad nacional y reiteró su disposición para sancionar cualquier intento de inteligencia extranjera bajo pretexto diplomático.

El caso sigue bajo investigación por parte de la fiscalía y de la policía alemana, con el foco puesto en determinar el alcance de la información filtrada, los métodos empleados para transferirla y la posible existencia de otras personas implicadas. El gobierno alemán comunicó que mantendrá informada a la opinión pública sobre los avances en el proceso y que continuará aplicando medidas de protección adicionales en sus instituciones y sectores clave, en coordinación con sus socios internacionales.