Hamás acusa a Israel de obstaculizar la búsqueda del cuerpo del último rehén israelí en Gaza

Hamás asegura haber proporcionado todos los datos sobre el paradero de Ran Gvili, cuya localización enfrenta obstáculos constantes, y critica a las autoridades israelíes por aprovechar la situación para evitar la ejecución del acuerdo de octubre de 2025

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Hazem Qasem, portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), expresó que su organización trasmitió toda la información disponible acerca del paradero de Ran Gvili, el último rehén israelí cuyo cuerpo permanece sin localizar en Gaza. Qasem comunicó la disposición total de Hamás a cooperar con intermediarios y garantes internacionales para facilitar la búsqueda, al tiempo que denunció bloqueos recurrentes por parte de Israel en zonas situadas fuera de la llamada “línea amarilla”. Esta declaración se enmarca en una acusación directa a las autoridades israelíes sobre la supuesta obstaculización intencionada en la localización del cuerpo. Según detalló el diario ‘Filastin’, Hamás atribuye a Israel la responsabilidad de dificultar los esfuerzos y de usar el caso para demorar la ejecución del acuerdo pactado en octubre de 2025 respecto al plan auspiciado por Estados Unidos.

De acuerdo con lo publicado por ‘Filastin’, la acusación de Hamás no solo apunta a interferencias en el operativo para recuperar los restos de Gvili, sino que también incluye la denuncia de una “explotación deliberada” del fracaso en la localización. El grupo palestino sostiene que Israel pretende así evitar el cumplimiento de los compromisos asumidos en el acuerdo del año anterior. Dicha afirmación lleva implícita la crítica hacia la gestión de las autoridades israelíes, a las que responsabiliza por las demoras en la puesta en marcha de acciones estipuladas internacionalmente.

El caso de Ran Gvili reviste un carácter simbólico y operativo en el marco del conflicto, pues se trata del último rehén cuya entrega queda pendiente tras los sucesos del 7 de octubre de 2023. Según informaron las autoridades israelíes, Gvili, miembro de la policía de Israel, perdió la vida en los ataques que dieron origen a la actual fase del enfrentamiento y posteriormente su cuerpo fue trasladado a la Franja de Gaza. La recuperación de sus restos se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción en la relación entre Hamás e Israel, contexto que ha dificultado las fases de aplicación del acuerdo alcanzado con mediación internacional.

Según consignó el medio ‘Filastin’, Hamás remarcó que ha contestado favorablemente a todas las iniciativas orientadas a la localización del cuerpo, e insistió en que la ocupación israelí introduce obstáculos de manera reiterada en las áreas específicas donde podrían hallarse los restos. Dentro de la narrativa del movimiento palestino, se destaca la voluntad de trabajar conjuntamente con países mediadores y garantes para lograr una resolución, en contraste con las acusaciones de falta de cooperación por parte del gobierno israelí.

El plan acordado en octubre de 2025, en el que Estados Unidos jugó un papel de respaldo, integra la recuperación de los cadáveres de los cautivos, la liberación de rehenes vivos y el establecimiento de un cese de hostilidades. La fase inicial de este acuerdo contempló un alto el fuego efectivo desde el 10 de octubre. Hamás, tal como reportó ‘Filastin’, indicó que cumplió con la transmisión de los cuerpos de todos los rehenes fallecidos, salvo el de Ran Gvili, y procedió a liberar a los secuestrados que sobrevivieron. Todos estos movimientos formaron parte del compromiso asumido ante los mediadores internacionales y organizaciones como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), a través del cual se formalizaron las entregas de cadáveres.

En cuanto a la evolución de las hostilidades, la tregua pactada tras el acuerdo de 2025 no ha estado exenta de controversias. De acuerdo con la información recopilada por el medio palestino, Israel ha justificado sus operaciones armadas con el argumento de actuar contra objetivos calificados como “terroristas”, por lo que considera que no incurre en una violación del cese al fuego. Esta interpretación ha sido rotundamente rechazada por Hamás, que demanda a los mediadores internacionales una acción firme ante lo que califica como incumplimiento del pacto acordado.

Las autoridades de Hamás han sostenido con anterioridad que la dificultad para localizar cadáveres en Gaza responde a las condiciones cambiantes sobre el terreno y a las limitaciones de acceso a ciertas áreas, factores que también inciden en el atraso de las entregas comprometidas. No obstante, insisten en que la situación de Gvili constituye un caso excepcional dentro del conjunto de intercambios ya realizados con la parte israelí.

‘Filastin’ recogió además que Hamás ha reiterado ante terceras partes interesadas y garantes su disponibilidad para participar en cualquier mecanismo que facilite la búsqueda y traslado del cuerpo de Ran Gvili. Por contraparte, la demora en resolver este punto se ha convertido en objeto de disputa en las negociaciones y está en el centro de las críticas esgrimidas por el grupo palestino hacia la estrategia de Israel.

El expediente sobre la localización de Ran Gvili y el desarrollo del acuerdo multilateral sigue sujeto a la evolución de los contactos políticos y de seguridad entre ambas partes y los países involucrados en la mediación. La postura de Hamás, comunicada en varias oportunidades, insiste en la necesidad de completar las fases contempladas en el pacto y de garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por todas las partes firmantes, conforme lo han reflejado sus declaraciones recogidas por ‘Filastin’.