Ciudad de Panamá, 21 ene (EFE).- Las autoridades de Panamá desarticularon una red de contrabando de tabaco desde la Zona Libre de Colón (ZLC), la mayor del continente y situada en el litoral del Caribe panameño, hacia la frontera con Costa Rica, en una operación que involucra nueve detenidos, entre ellos tres funcionarios aduaneros.
"La organización criminal se encargaba de facilitar el ingreso, transporte y distribución del tabaco de contrabando, aprovechándose de la posición estratégica de sus miembros dentro del sistema aduanero para operar entre Panamá y Costa Rica", informó la Policía Nacional panameña.
La Operación Zona Norte se desarrolló el miércoles e involucró nueve allanamientos simultáneos en las provincias de Colón, Panamá y Panamá Oeste, que dejaron siete capturadas, a la que se suman dos hechas en fases previas del proceso investigativo.
"Entre los detenidos figuran tres funcionarios activos y un exfuncionario de la Autoridad Nacional de Aduanas, quienes presuntamente utilizaban sus cargos para facilitar el traslado ilegal de mercancía, evadiendo los controles aduaneros establecidos", precisó la información oficial.
Los decomisos realizados a esta red "ascienden a 4,2 millones de dólares, lo que representa un fuerte golpe a las finanzas del crimen organizado", agregó.
Asimismo, la misiva oficial señala que durante los allanamientos también "se ubicaron residencias en áreas exclusivas de la ciudad capital, donde residían algunos de los implicados".
La organización Crime Stopper advirtió que "Panamá es considerada la 'puerta de entrada' del contrabando de cigarrillos de la región" y que este tipo de negocio ilícito contribuye con la "financiación del crimen organizado y las pandillas", al estar vinculado a delitos como el blanqueo de capitales, el narcotráfico y la corrupción.
De acuerdo con cálculos de esa organización, presentados en 2024, ingresan mensualmente a Panamá hasta 15 contenedores cargados de cigarrillos de contrabando, a través de puertos legales y zonas libres de impuestos.
Crime Stopper ha señalado que este tráfico genera una evasión fiscal de millones de dólares para los Estados de la región. En 2020, el comercio ilícito de cigarrillos representó una pérdida superior a 165 millones de dólares anuales en tributos solo para Panamá.
Panamá cuenta con un marco legal para el control del tabaco sustentado en la Ley 13 de 2008, que establece medidas contra el tabaquismo, y en la Ley 315 de 2022, que prohíbe el uso e importación de cigarrillos electrónicos y vapeadores, consolidando regulaciones previas. EFE