
El Roig Arena ha vivido esta noche el desembarco de Milo J y su gira 'La Vida Era Más Corta. El joven artista de Morón (Argentina) no solo ha ofrecido un concierto, sino toda una narrativa sonora que ha desgranado a lo largo de 35 temas, demostrando una madurez escénica que ha cautivado a las cerca de 7.000 personas que han ocupado toda la pista principal del recinto valenciano, según ha informado el recinto en un comunicado.
El espectáculo se ha iniciado con de 'Bajo de la piel', una declaración de intenciones que ha sumergido al público en la atmósfera íntima del artista. Tras una apertura marcada por la energía de 'Solifican12' y '3 Pecados Después', el show se ha adentrado en un primer gran bloque de calidez melódica.
Uno de los momentos más destacados de la primera mitad ha llegado con 'El Bolero' y 'Lucía'. En estas piezas, Milo J ha detenido el tiempo, transformando la inmensidad del Roig Arena en un club de jazz clásico donde su voz, cargada de matices folclóricos, ha sido la absoluta protagonista.
Más allá de los géneros urbanos, Milo ha demostrado que es un intérprete de raíz. El concierto ha avanzado con temas como 'Niño', 'Llora Llora' y la esperada 'Cuando el agua hirviendo', los cuales han preparado el terreno para el núcleo central de la gira: 'M.A.I' y 'La vida era más corta'.
En este punto, la conexión con el público valenciano ha alcanzado su punto álgido, con un pabellón iluminado y entregado a las letras introspectivas del argentino. El tramo final ha sido una exhibición de ritmo y potencia. Con 'Fruto' y 'Milagrosa', el Roig Arena ha vibrado, alcanzando el cénit con la 'BZRP Music Sessions #57'. Para cerrar una gran noche, Milo J ha elegido 'No hago trap', un cierre simbólico que refuerza su identidad como un artista que rompe cualquier molde preestablecido.