La borrasca provoca olas de hasta diez metros que dejan Menorca incomunicada por vía marítima

Rachas de viento superiores a 70 kilómetros por hora, cierre de puertos y cancelación de conexiones marítimas marcan la llegada de 'Harry' a Menorca, mientras persiste la alerta por riesgos en zonas costeras y nuevas restricciones

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La intensidad del temporal, impulsado por la borrasca 'Harry', ha causado el cierre forzoso de los puertos de Maó y Ciutadella en Menorca y ha imposibilitado cualquier conexión marítima con la isla. Además, las autoridades han decidido prohibir el acceso a diversas calles próximas a la costa, especialmente en áreas como S'Algar en la localidad de Sant Lluís. Según consignó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la situación se agrava por la naturaleza del oleaje, que supera los diez metros de altura y acumula gran energía debido a su largo recorrido, hecho que eleva el potencial de impacto sobre las infraestructuras de la franja litoral. El fenómeno mantiene a Menorca bajo alerta naranja por riesgos derivados de vientos intensos, condiciones costeras adversas y precipitaciones, con el aviso extendido al menos hasta el miércoles, detalló Aemet.

Los efectos del temporal ya se han reflejado en el tráfico marítimo, con la suspensión total de las rutas que conectan la isla con el resto del archipiélago y la península. Las compañías navieras han tenido que cancelar sus trayectos ante la imposibilidad de operar con seguridad, según publicó el medio. Esta interrupción en las conexiones coincide con las restricciones impuestas en la movilidad en el litoral, donde las fuerzas de seguridad han acordonado zonas para evitar riesgos mayores para la población y visitantes.

Aemet informó que las olas, además de su gran altura, presentan características de mar de fondo, lo que significa que viajan largas distancias y almacenan una considerable cantidad de energía. Este tipo de oleaje implica un riesgo añadido, ya que el impacto contra acantilados, muelles y otras estructuras puede resultar especialmente severo. El medio reportó que el mar de fondo afecta de manera particular a las construcciones próximas al mar, incrementando la posibilidad de daños materiales y obligando a las autoridades a extremar las precauciones y las restricciones de acceso.

En relación a la fuerza del viento, durante las últimas 24 horas se han registrado rachas que alcanzaron los 74,2 kilómetros por hora en el aeropuerto de Menorca. En Es Mercadal, los anemómetros marcaron un máximo de 64,8 kilómetros por hora, según los datos recopilados por Aemet y publicados en diversos medios. Estas velocidades añadieron dificultad a las labores de prevención en distintas zonas expuestas y propiciaron la propagación de la alerta naranja, que ofrece cobertura ante riesgos de viento, oleaje y precipitaciones intensas.

Las instituciones locales y autonómicas mantienen dispositivos de vigilancia en los tramos costeros más sensibles, donde el temporal ha forzado el cierre de vías y espacios públicos ante el peligro de eventuales inundaciones o desprendimientos. El caso de S'Algar, en el municipio de Sant Lluís, ilustra las precauciones adoptadas ante el impacto del mar sobre las infraestructuras urbanas y turísticas de la zona. Según informó el medio, la decisión de limitar el paso de peatones y vehículos busca reducir al máximo la exposición a posibles accidentes relacionados con el temporal.

El cierre de los principales puertos de la isla representa una medida poco frecuente que evidencia la magnitud del problema generado por la borrasca 'Harry'. La imposibilidad de operar ferris y buques de mercancías afecta tanto al suministro logístico como a la movilidad de residentes y turistas. Los servicios de emergencia permanecen atentos a la evolución meteorológica y coordinan junto a las autoridades marítimas el seguimiento de las condiciones del mar, para determinar cuándo será seguro restablecer el tráfico portuario.

Mientras tanto, la Agencia Estatal de Meteorología mantiene su previsión de condiciones cambiantes, con la persistencia de episodios de viento fuerte y aumento de la altura de las olas. Según detalló la propia Aemet y replicó el medio, el carácter excepcional de este temporal se debe a la conjunción de viento intenso y mar de fondo, una combinación que no solo incrementa la peligrosidad inmediata, sino que puede dejar secuelas en las infraestructuras afectadas durante los próximos días.

Las autoridades insisten, según reportó el medio, en la necesidad de extremar la precaución y de seguir las recomendaciones oficiales, mientras persistan los efectos de la borrasca. El cierre de calles, puertos y conexiones marítimas permanecerá hasta que los servicios meteorológicos determinen una disminución significativa en la fuerza del temporal.