Santiago, 16 ene (EFE).- El Juzgado de Garantía de la comuna de Los Lagos (sur de Chile) decretó este viernes prisión preventiva para Javier Troncoso Chuñil, imputado como presunto autor material del asesinato de su madre, la ambientalista mapuche Julia Chuñil, desaparecida desde noviembre de 2024.
"Con los antecedentes de cargos ya expuestos, se puede estimar de manera fundada una participación en los hechos bajo la modalidad de autoría material inmediata y directa", dijo el juez Andrés Riveros.
Los otros dos hijos de Chuñil detenidos el miércoles, Pablo y Jeannette, a quienes la Fiscalía acusa de homicidio por omisión quedaron bajo la medida cautelar de arresto domiciliario total debido a que el "dolo compartido" no fue acreditado por el momento, según explicó el magistrado.
Para el cuarto detenido por la muerte de la ambientalista, su exyerno, el tribunal decretó la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno.
Según el Ministerio Público, los hechos ocurrieron el 8 de noviembre de 2024 en la casa de la propia Chuñil, en la localidad de Máfil, unos 800 kilómetros al sur de la capital, cuando su hijo Javier atacó a un adulto mayor amigo de la familia con la intención de robarle su pensión.
La ambientalista, de 73 años, intervino y fue asfixiada por Javier, en presencia de sus otros hijos.
De acuerdo a la Fiscalía, Chuñil vivía desde hace años en “un contexto general de violencia e intimidación”.
"Los 4 imputados optaron deliberadamente por ocultar el cadáver, quemar sus vestimentas, guardar silencio respecto de lo ocurrido, y mentir a las autoridades. Para ello, acordaron que la imputada Jeanette formulara una denuncia falsa por presunta desgracia ante Carabineros de Chile, recién el domingo 10 de noviembre de 2024, con la única finalidad de desviar la investigación oficial del Estado y asegurar su impunidad", explicó la Fiscalía en la audiencia.
Durante meses, su familia y grupos medioambientalistas sostuvieron que se trataba de un crimen político, debido al rol de Chuñil como defensora ambiental, y organizaron decenas de marchas bajo la consigna "¿Dónde está Julia?".
Incluso el Gobierno del presidente progresista Gabriel Boric apoyó en algún momento la teoría del crimen político y pidió esclarecer los hechos.
Chuñil se convirtió en un símbolo de la lucha ambiental y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó a solicitar a Chile en julio de 2025 “redoblar esfuerzos para determinar su situación y paradero”.
Sus hijos, hoy imputados, vincularon directamente con el crimen a un empresario, vecino de la víctima y dueño de predios aledaños.
Tras la detención de los hijos de Chuñil, equipos de Carabineros se encuentran en el predio rural donde vivía la familia para tratar de localizar el cuerpo. EFE