Israel asegura que está "alerta" ante "escenarios sorpresa" en relación con la oleada de protestas en Irán

Las autoridades israelíes advierten sobre posibles desarrollos inesperados relacionados con recientes manifestaciones en territorio iraní, mientras crecen las tensiones entre Teherán y Washington y Estados Unidos no descarta acciones militares en respuesta a la represión

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El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, argumentó que las recientes manifestaciones en Irán se utilizaron como pretexto para que Estados Unidos pudiera justificar una potencial intervención militar. Araqchi, según detalló el medio, reafirmó que su gobierno no busca una guerra pero afirmó que el país se encuentra totalmente preparado para una confrontación, insistiendo en que desean entablar negociaciones justas con Washington para resolver las discrepancias. Esta situación se produce mientras, según consignó la agencia HRANA, más de 600 personas han perdido la vida en las protestas recientes en territorio iraní.

A raíz de este clima de tensión, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comunicaron que se mantienen vigilantes ante posibles "escenarios sorpresa" relacionados con las manifestaciones de las últimas semanas en Irán, según informó la agencia fuente. El portavoz militar israelí, Effie Defrin, declaró mediante un mensaje en redes sociales que el ejército está preparado defensivamente y advirtió a la población sobre la proliferación de rumores en torno a la situación iraní. Además, enfatizó que las protestas en la república islámica constituyen un asunto interno, destacando que el personal de defensa examina constantemente la coyuntura y proporcionará novedades si existieran cambios significativos.

De acuerdo con la misma fuente, las declaraciones de Defrin tienen lugar después de una escalada verbal entre Estados Unidos e Irán. La Casa Blanca, representada en este caso por su portavoz Karoline Leavitt, indicó que la diplomacia permanece como primera alternativa del presidente Donald Trump, aunque no descartó ninguna posibilidad e incluyó la opción de bombardear instalaciones iraníes entre las respuestas consideradas por Washington.

Por su parte, el gobierno iraní sostiene que tanto Estados Unidos como Israel han alentado la violencia durante las movilizaciones, según reportó el medio. En opinión de las autoridades de Teherán, estos actores externos buscan exacerbar la situación para generar inestabilidad dentro del país y facilitar una intervención internacional. Asimismo, luego de semanas de disturbios, Araqchi aseguró que Irán ha entrado en una tercera fase de la crisis que, según sus propias palabras, ha permitido "poner la situación bajo control".

El contexto de tensión se amplificó tras el antecedente más próximo de un enfrentamiento militar registrado en junio de 2025. Según publicó la misma agencia, en esa ocasión Israel emprendió una ofensiva armada contra Irán, que contó con la participación de Estados Unidos mediante bombardeos a tres instalaciones nucleares iraníes. El episodio desembocó en un conflicto bélico de doce días durante el cual las fuerzas iraníes lanzaron aproximadamente cientos de misiles y drones tanto contra territorio israelí como contra una base militar estadounidense situada en Qatar, identificada como la principal en la zona del golfo Pérsico.

Por otra parte, la organización no gubernamental HRANA, con sede en Estados Unidos, reportó que los fallecimientos en el marco de las actuales protestas han superado los 600 desde que éstas iniciaron, aportando una dimensión adicional a la crisis humanitaria y política que atraviesa Irán. El medio describe que, ante este panorama, las amenazas de Washington sobre una posible intervención continúan generando respuestas de alerta y preparación tanto en Irán como en Israel, donde las autoridades han reiterado su disposición para responder a cualquier giro inesperado que pudiera surgir.

Las declaraciones oficiales de todos los actores implicados en esta crisis reflejan una tensión creciente en la región y una marcada desconfianza entre los gobiernos de Teherán, Tel Aviv y Washington. Las advertencias públicas de ambos bandos, junto con el recuerdo de la reciente acción militar conjunta, dan cuenta de la inestabilidad geopolítica que domina Oriente Próximo a comienzos de 2026, especialmente en torno a la evolución de las protestas internas en Irán y su potencial para desencadenar enfrentamientos internacionales de gran escala.