Lola García, tímida ante las cámaras, deja en el aire si se va a mudar a Sevilla para estar cerca de Kiko Rivera

Mientras crecen los rumores sobre una posible mudanza, la pareja mantiene la discreción. Fuentes cercanas aseguran que la distancia y la compatibilidad profesional complican decisiones importantes en medio del avance sentimental de Lola y el músico

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La decisión sobre un cambio de residencia permanece en la incertidumbre para Lola García, a pesar de la creciente cercanía con Kiko Rivera y el desarrollo de su relación, de acuerdo con lo publicado por Europa Press. Fuentes cercanas citadas por dicho medio indicaron que la distancia geográfica entre ambos y las diferencias en sus trayectorias profesionales dificultan la toma de determinaciones relevantes, especialmente frente al avance afectivo que mantienen la bailarina y el músico. La pareja opta por una actitud reservada ante los rumores sobre una posible mudanza de García a Sevilla, ciudad donde reside Rivera.

Según detalló Europa Press, la relación sentimental entre Lola García y Kiko Rivera avanza rápidamente, mientras ambos intentan equilibrar sus compromisos laborales con los encuentros personales. García, originaria de Méntrida, un pueblo de Toledo, demostró su disposición a compartir tiempo con Rivera al desplazarse hasta Sevilla para pasar un domingo juntos tras una actuación en Granada. En paralelo, el DJ viajó a Madrid para asistir a la gala de los Premios Army.

Durante uno de los recientes encuentros, Kiko Rivera compartió en redes sociales una fotografía donde se muestra besando a Lola ante el puente de Triana, así como otra imagen donde aparece la bailarina junto al perro del músico, Mambo. Estas publicaciones muestran una fase avanzada en la relación, aunque luego de pasar algunas horas juntos, ambos tuvieron que separarse por cuestiones laborales, situación que según Europa Press se repite con frecuencia en la dinámica de la pareja.

Ante la coyuntura de regreso, Rivera trasladó a García hasta la estación de Santa Justa en Sevilla para que retomara el tren de alta velocidad a su localidad de residencia. Europa Press describió este momento de despedida como marcado por la timidez ante la presencia de medios: ninguno de los dos ofreció declaraciones a la prensa, y el DJ permaneció dentro de su vehículo mientras Lola se alejaba sonriente, sin hacer comentarios sobre la naturaleza actual de la relación ni sobre la posibilidad de un futuro traslado a la capital andaluza.

La actitud reservada de ambos se reflejó en la negativa de García a pronunciarse sobre otros aspectos relacionados con su vida personal, como la interacción de Rivera con su expareja Jessica Bueno durante la reciente entrega de los Army Awards. García eludió precisar si su pareja evitó posar junto a Bueno durante el evento por respeto a ella, información que también fue consignada por Europa Press.

El medio explicó que, a pesar del desarrollo sentimental entre la bailarina y el músico, factores como la distancia y la compatibilidad profesional continúan generando interrogantes sobre el siguiente paso en su relación, mientras ambos mantienen un perfil bajo y no confirman oficialmente los cambios que se especulan en su entorno inmediato.