La OEA expresa su preocupación por el actual panorama electoral en Honduras

En medio de protestas y violencia en el Congreso Nacional, la Organización de Estados Americanos exhorta a respetar el mandato popular y denuncia irregularidades en la transición, al tiempo que condena cualquier violación a principios democráticos fundamentales

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El ataque contra la diputada Gladis Aurora López dentro del Congreso Nacional de Honduras generó una intensificación de las medidas de seguridad por parte del Ejército, luego de que el incidente involucrara un supuesto artefacto explosivo y dejara a la legisladora gravemente herida. Esta situación de violencia se enmarca en un contexto político tenso, marcado por denuncias de fraude y polémicas sobre la legitimidad del proceso de transición del poder. Según publicó la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), la crisis institucional y de seguridad ha suscitado preocupación internacional respecto a la vigencia de los principios democráticos en el país centroamericano.

Tal como reportó la OEA, el escenario político hondureño atraviesa una fase de fuertes tensiones tras las elecciones del 30 de noviembre, en las que, según las misiones de observación electoral apoyadas por la organización, los resultados reflejaron la voluntad popular. No obstante, la OEA lamentó que un grupo minoritario de diputados celebró una reunión fuera de las normativas parlamentarias, con el objetivo de obstaculizar la transición pacífica hacia el nuevo gobierno. El medio consignó que estos hechos ocurrieron en medio de acusaciones de fraude electoral y protestas en contra de supuestas injerencias externas, señalando especialmente los señalamientos a la administración de Donald Trump.

Los incidentes dentro del Congreso Nacional, incluida la agresión contra la diputada López, fueron descritos en un comunicado de la Secretaría General de la OEA como "actos incompatibles con los principios de cualquier sistema democrático". La organización internacional subrayó que la violencia política y la falta de respeto a los procedimientos parlamentarios representan amenazas directas al orden democrático y la estabilidad del país.

Además, la OEA manifestó su rechazo a la "intervención y criminalización" de los consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE), señalando la participación del Ministerio Público en el proceso electoral como un factor que ha enturbiado el desarrollo institucional. Según detalló el medio, la Secretaría General recordó que las observaciones de las misiones internacionales coincidieron en que el resultado de los comicios expresó el mandato ciudadano, por lo que ha hecho un llamamiento urgente a respetar la legalidad y a cesar cualquier intento de obstaculizar la transición constitucional.

En este contexto, la OEA exhortó a todas las partes hondureñas a que la transferencia de poder se lleve a cabo de manera pacífica y en apego a la normatividad vigente, recalcando que la democracia implica no solo el acto de votar, sino la aceptación de los resultados y consensos derivados de la voluntad popular. En palabras recogidas por la organización, "la democracia no se ejerce únicamente mediante el voto, sino también mediante la aceptación de la voluntad popular".

A lo largo del proceso, el país ha registrado manifestaciones y episodios de violencia, con denuncias cruzadas sobre fraude y sobre presuntas intervenciones desde el gobierno de Estados Unidos. El medio reportó que estas circunstancias han incrementado la tensión política interna y provocado que organizaciones internacionales, como la OEA, redoblen sus llamados al respeto de los principios fundamentales del sistema democrático.

El refuerzo de la seguridad en el Congreso Nacional, resultado directo de los hechos de violencia recientes, se suma a una serie de desafíos para las autoridades hondureñas encargadas de garantizar una transición de poder alineada con los estándares internacionales. La OEA mantiene su monitoreo sobre la evolución de los acontecimientos y sostiene que cualquier violación a los principios democráticos básicos repercutirá negativamente en la legitimidad de las instituciones públicas y la gobernabilidad de Honduras.