Santiago de Chile, 8 ene (EFE).- La necesidad de recuperar el civismo y el bien común y de establecer una relación virtuosa entre seguridad, gobernanza e institucionalidad vertebran ´Manual para salir de la crisis´, el último libro de los periodistas chilenos Andrea Arístegui y Gonzalo Muntaner.
Durante meses, Arístegui, uno de los rostros más conocidos de la televisión chilena, experta en coberturas internacionales, y Muntaner, importante asesor político, entrevistaron a 17 personajes de Chile sobre los equilibrios de la democracia en el país y la respuesta a la creciente inseguridad, que en su opinión debió ser distinta.
"Evitar la decadencia es más que solo eso, es revertirla. Tener la posibilidad de recuperar el bien común y el civismo. En esa línea tiene posibilidades infinitas y debemos ser optimistas. El libro (La Máquina Editores, 2025) tiene optimismo hacia solventar desafíos que son complejos", explica a EFE Muntaner.
Ambos autores reconocen a EFE que la seguridad es uno de los conceptos más importantes que afectan a la población chilena pese a que los datos en comparación con otros Estados de la región no sitúan al país andino como uno de los más damnificados.
"En Chile hubo cierta desidia en reconocer una transformación de lo que estábamos viviendo en materia de seguridad. El cuadro de la delincuencia fue cambiando de lo que nosotros conocimos y hubo tiempo perdido de lo que pudimos hacer en ese aspecto. Chile debió haber respondido diferente como respuesta país al nivel de delincuencia", argumenta Arístegui sobre la seguridad y el cambio de paradigma en el país.
Las elecciones presidenciales dejaron al ultraderechista José Antonio Kast como nuevo presidente electo de Chile, el primero autodeclarado como pinochetista.
Ya con esta realidad, Arístegui admite que siempre se preguntó por qué "Chile no iba a hacer lo mismo que el resto del mundo", y asegura que la victoria de este tipo de perfiles políticos responde a una insatisfacción de los votantes.
"Uno tiene que hacer la lectura de lo que pasa en Chile mirando otras partes del mundo y nosotros no teníamos por qué estar en una situación muy distinta de la que sucedía a nivel internacional", sentencia.
La autora advierte de que la democracia actual en Chile no se encuentra en una situación alarmante todavía pero recalca que "los procesos de deterioro de las democracias liberales son graduales".
"El hecho de que hoy estemos bien y que no sea una preocupación no quiere decir que no lo vaya a ser dentro de una década. Aunque parece muy lejano, el deterioro de las democracias liberales está aquí", señala.
"El asalto al capitolio en Estados Unidos mucha gente jamás lo pudo haber imaginado. No hay que dar por sentado que un país va a mantener la democracia para siempre. Chile tiene una democracia sólida pero no está garantizado", desarrolla Arístegui.
En el libro se abarcan las tres principales problemáticas que afectan al desarrollo político de Chile, desde la seguridad a la gobernanza y la institucionalidad. Algunas de las 17 voces que figuran en el diálogo son las de Carlos Gajardo, exfiscal del Ministerio Público, o Patricia Muñoz, primera defensora de la Niñez en Chile.
"¿Por qué una situación de complejidad no puede suceder en Chile? Esa es la pregunta que nos hicimos. A partir de ahí, conversamos con gente para ver cómo podemos crear un diálogo entre las tres dinámicas: gobernanza, seguridad e institucionalidad" declaró Muntaner sobre cómo surge la idea de crear el libro.
Consuelo Saavedra, una de las 17 voces que forma parte del libro, explica, asimismo, como la desinformación es uno de los detonantes democráticos más evidentes y ataca frontalmente a la inteligencia artificial.
"Ya nunca se va a ir al enlace del medio. La pelea es no entregarle los contenidos a los generadores de lenguaje. ¿Quién los va a crear? ¿Quién va a ir a reportear? Vamos a estar todos hablando sobre resúmenes, sobre resúmenes, sobre resúmenes", explica Saavedra, otro de los rostros conocidos de la televisión chilena.
El libro, que ya se encuentra disponible, fue presentado en la Facultad de Comunicación de la Universidad Católica de Santiago con la presencia de varias de las voces que forman parte de él, así como de ambos autores. EFE