(AMP.) Repsol pedirá en los próximos días a EE.UU. licencia para reanudar exportaciones de crudo de Venezuela

La empresa española solicitará próximamente al gobierno estadounidense autorización para comerciar hidrocarburos provenientes de depósitos venezolanos, en medio de negociaciones que incluyen a las principales firmas petroleras globales y la presencia prevista de Donald Trump en encuentros clave

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La exposición patrimonial de Repsol en Venezuela se situaba en 330 millones de euros al 30 de junio, una cifra que representa una reducción respecto a los 504 millones de euros registrados al finalizar 2024. Este dato ilustra la magnitud de los intereses de la petrolera española en el país sudamericano y enmarca la noticia principal: Repsol solicitará en próximos días al Gobierno de Estados Unidos una licencia para reanudar las exportaciones de crudo venezolano, una posibilidad que permanece bloqueada desde el pasado 27 de mayo. Según información publicada por Bloomberg, la solicitud oficial se realizará ante los funcionarios estadounidenses próximamente, mientras la multinacional energética intensifica su estrategia para restablecer ese canal comercial afectado por las restricciones impuestas por la Administración de Donald Trump.

De acuerdo con Bloomberg, ejecutivos de la industria petrolera, entre los que figura Repsol, mantendrán un encuentro con representantes del gobierno estadounidense para abordar la situación del sector en Venezuela el próximo viernes. En esa reunión también estaría prevista la participación del expresidente Donald Trump, según confirmó un funcionario de la Casa Blanca al medio Fox Business. La petrolera dirigida por Josu Jon Imaz tiene intención de exportar crudo almacenado en Venezuela si obtiene el visto bueno de las autoridades estadounidenses. Sin embargo, consultadas por Europa Press, fuentes internas de Repsol evitaron hacer comentarios acerca de la solicitud o los detalles de la negociación en curso.

Según sumó Europa Press, el contexto para este movimiento se configuró luego del cambio de escenario iniciado el 3 de enero, cuando la Administración Trump decidió instaurar un control indefinido sobre las exportaciones de petróleo desde Venezuela, a lo que siguió la intervención en el país sudamericano y el derrocamiento de Nicolás Maduro. Posteriormente, en marzo, Washington revocó las licencias y exenciones antes concedidas a varias compañías extranjeras, entre ellas Repsol, e impuso un plazo que expiró el 27 de mayo para concluir cualquier operación de exportación de crudo venezolano. Empresas afectadas por la medida incluyeron a la francesa Maurel et Prom y la italiana Eni.

Repsol mantiene una presencia relevante en Venezuela a través de participaciones en licenciatarias de gas, como Cardón IV, así como en empresas mixtas de crudo, entre las que se encuentra Petroquiriquire. La importancia del país en los intereses globales de la empresa se refleja en que Venezuela representa el 15% de las reservas probadas totales de Repsol, equivalente a más de 250 millones de barriles de petróleo. A pesar de las restricciones, la compañía ha sostenido sus operaciones en el área de gas, un segmento que le aporta más del 80% de su actividad en el país y cuya continuidad no se ha visto limitada por el endurecimiento de las sanciones sobre el petróleo. La financiación de filiales locales, la inversión hecha en Cardón IV y las cuentas por cobrar con la estatal venezolana PDVSA componen el grueso de la exposición patrimonial de la multinacional.

La media de producción neta de Repsol en Venezuela durante el primer semestre ascendió a 70.500 barriles equivalentes de petróleo al día, una cifra superior a los 65.000 barriles diarios del mismo periodo en 2024, según reportó Europa Press. La compañía mantiene la intención de consolidar un marco operativo estable en Venezuela, incidiendo en la necesidad de contar con condiciones favorables para monetizar su producción y regularizar el flujo de exportaciones.

En repetidas oportunidades después de la suspensión de la licencia en marzo, Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, ha hecho pública su intención de seguir promoviendo "un diálogo constructivo y totalmente transparente" con autoridades de varios países, incluida la administración estadounidense. En octubre, durante una conferencia con analistas para la presentación de los resultados de los nueve primeros meses de 2025, destacó la relevancia de encontrar "mecanismos viables para monetizar nuestra producción", precisando que la reanudación de las exportaciones permitiría avanzar en la compensación de deudas históricas que mantiene PDVSA con la compañía española.

En declaraciones recogidas por Fox Business, el secretario de Estado de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anticipó que la ampliación de la actividad de la estadounidense Chevron en Venezuela y el papel del país norteamericano en el sector petrolero venezolano podrían evolucionar con rapidez. Wright agregó que la industria observará una pronta intensificación de operaciones por parte de Chevron y que otras firmas estadounidenses, como ConocoPhillips y Exxon, además de varias decenas de empresas, examinan la posibilidad de contribuir y ofrecer asesoramiento técnico para optimizar la situación del sector energético venezolano.

Todo este escenario se produce en el marco de las negociaciones que involucran tanto a empresas privadas como a gobiernos, con la vista puesta en redefinir la participación internacional en el sector petrolero venezolano. El desarrollo de estas conversaciones y la resolución de los trámites regulatorios determinarán los tiempos y el alcance de una eventual reactivación de las exportaciones de crudo desde Venezuela por parte de Repsol y otros actores internacionales, según las declaraciones recogidas por Bloomberg, Fox Business y Europa Press.