
Durante su exposición acerca de las amenazas a la estabilidad en la región, Marco Rubio identificó la colaboración entre el Ejecutivo venezolano y grupos armados irregulares como el principal factor que potencia la operatividad del crimen transnacional en América Latina. En este contexto, Rubio centró sus declaraciones en acusar a la administración de Nicolás Maduro de facilitar actividades ilícitas, promoviendo—según sostuvo—la exportación de cocaína hacia Estados Unidos y fortaleciendo organizaciones señaladas como terroristas y criminales. Según detalló Europa Press, el análisis de Rubio respondió a una revisión anual de los principales desafíos para la política exterior y la seguridad del hemisferio.
De acuerdo con el reporte de Europa Press, Rubio describió un panorama donde el gobierno venezolano mantiene un nivel de permisividad que favorece el accionar de redes del narcotráfico, en particular en alianza con disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). El funcionario estadounidense aseguró que estas organizaciones aprovechan el Caribe como principal ruta para transportar drogas hacia el territorio estadounidense, consolidando patrones de tráfico que incrementan los riesgos para la seguridad regional.
El medio Europa Press consignó que Rubio atribuyó el fortalecimiento reciente de alianzas y estrategias bilaterales y multilaterales entre Estados Unidos y países latinoamericanos a la existencia en Venezuela de actividades criminales que, según indicó, operan con la connivencia de funcionarios locales. Sin ofrecer cifras o detalles específicos sobre la magnitud ni la logística de estos flujos ilícitos, Rubio insistió en que la gravedad del fenómeno exige respuestas internacionales coordinadas y una vigilancia reforzada sobre los corredores de tráfico que parten de tierras venezolanas.
En su intervención, Rubio destacó que Panamá, Costa Rica y El Salvador manifestaron interés en cooperar con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, según publicó Europa Press. Sobre el caso colombiano, el secretario de Estado mencionó que existen “muy buenas relaciones con los equipos de seguridad de Colombia, por muy inusual que sea su presidente”, en referencia a Gustavo Petro, aunque evitó profundizar sobre los resultados o sobre el alcance actual de la cooperación bilateral en el combate a estas amenazas.
Europa Press reportó que Rubio también subrayó la postura de Estados Unidos respecto al gobierno venezolano, al que catalogó como un “régimen ilegítimo” y señaló por mantener relaciones directas con actores criminales y terroristas. En relación con la supuesta colaboración entre Caracas e Irán y Hezbolá, Rubio mencionó la existencia de estos lazos, pero no ofreció mayores precisiones ni los incorporó como tema central de su comparecencia.
El funcionario estadounidense también abordó el contexto de las sanciones y tensiones persistentes entre Estados Unidos y Venezuela, incluyendo restricciones sobre las exportaciones de petróleo venezolano promovidas durante la administración de Donald Trump, aunque eligió en esta ocasión enfocar sus declaraciones en la presunta cooperación de Caracas con organizaciones criminales transnacionales.
Durante todo su balance, Rubio argumentó que el avance contra las organizaciones de narcotráfico y los grupos armados requiere fortalecer alianzas internacionales y mantener el impulso de diálogos tanto bilaterales como multilaterales. Señaló que la estrategia de Washington supone sostener e intensificar acciones conjuntas con los países del continente que manifiestan voluntad política para enfrentar el crimen organizado, según informó Europa Press.
El funcionario remarcó también que los países que entorpecen la colaboración internacional o mantienen relaciones con actores ilegales agravan las condiciones de inestabilidad en la región. Rubio concluyó su intervención reafirmando el compromiso de Estados Unidos de continuar promoviendo la cooperación con los gobiernos latinoamericanos interesados en combatir el narcotráfico. De acuerdo a las afirmaciones recogidas por Europa Press, Rubio declaró que la colaboración internacional se sitúa como la herramienta clave para frenar la expansión de redes criminales y proteger la seguridad tanto de los ciudadanos latinoamericanos como estadounidenses.