Los 'Segundas' quieren abrirse paso con una gran campanada en la Copa del Rey

Cinco conjuntos de la segunda categoría se posicionan entre los dieciséis mejores del certamen, mientras aguardan la resolución de un cruce pendiente que podría elevar a seis el número de participantes, en una fase históricamente esquiva para ellos

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El Mirandés, conjunto que logró alcanzar las semifinales en la Copa del Rey 2019-2020 igualando su hito anterior de la campaña 2011-2012, sirve como antecedente relevante para los equipos de la Segunda División que, en la actualidad, han conseguido situarse entre los dieciséis finalistas del certamen. Según informó Europa Press, en la temporada actual, cinco clubes de LaLiga Hypermotion participarán en los octavos de final y existe la posibilidad de que ese número se eleve a seis en caso de que el Granada supere su eliminatoria pendiente frente al Rayo Vallecano, encuentro que se disputará el 6 de enero tras haber sido pospuesto por la participación del conjunto madrileño en la Conference League.

La lista de los equipos de Segunda División que han logrado llegar a esta etapa incluye al Deportivo de La Coruña, el Racing de Santander, el Albacete, el Burgos y la Cultural y Deportiva Leonesa. Tal como detalló Europa Press, la presencia de estos cinco clubes representa un hecho poco común desde la instauración del nuevo formato del torneo, que entró en vigor en la temporada 2019-2020. La Copa del Rey, conocida históricamente como “torneo del k.o”, durante los últimos años ofrece a los clubes menos favorecidos la oportunidad de avanzar mediante partidos únicos hasta las semifinales, lo que ha facilitado el acceso de equipos de categorías inferiores a rondas avanzadas.

Las actuaciones de estos conjuntos poseen particularidades notorias. En el caso del Deportivo de La Coruña, el acceso a los octavos representa un regreso después de nueve años y revive recuerdos de épocas en las cuales el club gallego ganó la copa en los años 1995 y 2002. Por su parte, el Racing de Santander no alcanzaba esta instancia desde la campaña 2013-2014, edición en la que logró situarse entre los cuartofinalistas. El Albacete vuelve a disputar los octavos tras su última aparición en la temporada 2011, mientras que el Burgos retoma participación en esta etapa por primera ocasión desde la campaña 1991-1992. La Cultural y Deportiva Leonesa, procedente de la Primera RFEF, se suma a la lista como representante de una categoría inferior y como uno de los equipos que ha experimentado un retorno a las fases decisivas del torneo.

El Granada, que podría transformarse en el sexto equipo de la Segunda División entre los dieciséis mejores si vence al Rayo Vallecano, cuenta con experiencia reciente en las últimas fases de la Copa: durante la temporada 2019-2020 accedió hasta las semifinales, añadiéndose así a la nómina de clubes de la división de plata con participaciones destacadas, de acuerdo con Europa Press.

El formato actual del torneo incrementa la competitividad y permite que equipos no habituales entre la élite lleguen a fases avanzadas, aunque la estructura de los próximos emparejamientos introduce un desafío adicional: el sorteo para los octavos de final asignará cuatro equipos de la Segunda División o inferiores para enfrentarse a los cuatro participantes de la Supercopa de España —FC Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid y Athletic Club—, algo que, según precisa Europa Press, reduce las probabilidades de que los clubes menos poderosos superen a los máximos favoritos.

La adaptación del formato en 2019-2020 derivó en una mayor fluctuación de equipos ajenos a la Primera División entre los finalistas. Aquel año, junto a los clubes de Segunda, accedieron a instancias avanzadas equipos de categorías aún menores. No obstante, en la coyuntura actual, el medio Europa Press registró ausencia de clubes del fútbol no profesional entre los dieciséis mejores, fenómeno diferente al de ediciones recientes en las que el Ourense, el Pontevedra, Unionistas de Salamanca, Ceuta, Atlético Baleares, Alcoyano, Navalcarnero, Badajoz y la propia Cultural protagonizaron avances sorprendentes capitalizando las oportunidades del anterior sistema.

El cambio en la celebración de los cruces, con la aplicación de los partidos de eliminación directa, modificó significativamente la dinámica del torneo. Según publicó Europa Press, el propósito principal consistía en nivelar la competencia y maximizar las opciones de éxito para clubes de divisiones secundarias o inferiores. A pesar de este impulso, el nuevo sistema de sorteo ha reforzado la exigencia, de forma que los equipos de Segunda División se ven obligados a medirse con rivales históricos y de mayor potencial económico y deportivo en su esfuerzo por alcanzar los cuartos de final.

El sorteo de octavos de final se celebrará en las próximas semanas y definirá la suerte de los equipos clasificados, incluidos los cinco conjuntos de LaLiga Hypermotion ya confirmados y, potencialmente, el Granada. Este contexto recoge la singularidad de una edición en la que la presencia de equipos de la Segunda División vuelve a cobrar notoriedad, sin igualar aún el récord histórico de conjuntos no pertenecientes a la Primera en una ronda tan avanzada, según constató Europa Press.

La última vez que equipos de categorías no profesionales lograron avanzar hasta los octavos fue en temporadas recientes previas al cambio definitivo del formato. Ejemplos de estas actuaciones corresponden a entidades como el Alcoyano y el Navalcarnero, que lograron sobresalir eliminando rivales de mayor rango y presupuesto. Sin embargo, en la pasada y actual temporada, la evolución de la competición impidió que clubes no profesionales llegaran hasta las rondas finales, consolidando a la Segunda División como la principal categoría ajena a la élite en presencia entre los dieciséis mejores.

La Copa del Rey 2025-2026 se mantendrá bajo atención por esta inédita participación de equipos de la Segunda División, quienes buscarán replicar las gestas de clubes como el Mirandés y otros que lograron avances notables en ediciones previas. Según retomó Europa Press, el desenlace del cruce entre Granada y Rayo Vallecano será clave para completar la nómina final de los octavofinalistas. Esta situación ilustra la transformación de la Copa, donde la dificultad del avance se acentúa para los equipos ajenos a la Primera, obligados a enfrentarse a los contendientes más fuertes del fútbol nacional para mantener vivas sus aspiraciones.