Ana Obregón sobre Jefrey Epstein: "Que te unan en nombre a un deprabado de esa magnitud, es asqueroso"

La actriz española defendió ante la prensa que las especulaciones sobre su supuesto vínculo con el financiero estadounidense carecen de fundamento, negó cualquier relación inapropiada y exigió respeto por su relato frente al impacto mediático internacional generado

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La repercusión internacional de una publicación del medio estadounidense The New York Times, al mencionar el nombre de Ana Obregón en un reportaje sobre la red de contactos de Jeffrey Epstein, desembocó en una fuerte difusión de rumores y especulaciones en torno a la actriz española, sus vínculos pasados y la situación de su familia. A raíz de la ola mediática generada tanto en España como en el extranjero, Obregón expuso públicamente su rechazo a las versiones que la señalaban como parte del círculo personal o financiero del empresario, negando cualquier tipo de relación inapropiada y subrayando la necesidad de respeto a su testimonio ante el impacto de la noticia.

Tal como consignaron The New York Times y diversos medios españoles citados por Antena 3, la presencia de Ana Obregón en investigaciones periodísticas sobre los contactos de Epstein se originó con la aparición de su nombre en un artículo que examinaba a diferentes personalidades públicas con las que el financiero mantuvo algún tipo de relación o coincidencia a través de los años. El informe del medio neoyorquino fue reproducido en España, generando la expansión de rumores no solo sobre la actriz, sino también sobre supuestas ayudas económicas de Epstein a sus padres.

Durante una entrevista emitida en el programa ‘Y ahora Sonsoles’, conducido por Sonsoles Ónega en Antena 3, Obregón relató los antecedentes de su breve contacto con Epstein. Según describió, su vínculo se remonta a los inicios de la década de 1980, cuando residía en Nueva York. La actriz explicó que conoció al financiero estadounidense cuando era una joven veinteañera y ambos coincidían habitualmente en un horario fijo para desayunar. “Poco a poco empezamos a vernos todos los días a las 6:30 para desayunar”, declaró Obregón, según citó Antena 3. Aclaró que Epstein siempre supo que ella mantenía una relación de pareja con el músico Miguel Bosé y recalcó la existencia de una amistad sin componentes inapropiados.

Por diversas ocasiones, la actriz reiteró ante los medios la falsedad de los rumores sobre una presunta relación sentimental, afirmando que nunca pasó de una relación amistosa y circunstancial. El medio The New York Times recogió sus palabras sobre el impacto del caso: “Que te unan en nombre a un depravado de esa magnitud, es asqueroso”. Obregón manifestó su repulsa a cualquier sospecha sobre complicidad o participación en los hechos ilícitos atribuidos a Epstein, asegurando que desconocía por completo las actividades del financiero hasta muchos años después de su encuentro.

Acerca de los rumores de supuestas ayudas económicas a su familia, Obregón desmintió de manera tajante las versiones reproducidas en medios en ambos lados del Atlántico. “Todo lo que ha salido de mis padres es absolutamente falso. Jeffry no sabía nada de nada de mis padres. Qué tonterías han dicho de que si estaba quebrando y nos ayudó, qué barbaridad. Ojalá nos hubiera llegado un pequeño porcentaje del dinero que él tenía”, afirmó en la conversación con Antena 3.

En cuanto al momento en que la actriz supo de los delitos vinculados a Epstein, Obregón relató en la entrevista que tomó conciencia de la gravedad de las acusaciones en 2010, cuando reconoció a Epstein en un documental. Relató haber sentido un rechazo absoluto al enterarse, y mencionó que incluso intentó, sin éxito, contactarlo por teléfono para expresarle su desaprobación por los crímenes que se le atribuían en Estados Unidos.

La descripción de su trato con el financiero en los años de coincidencia en Nueva York recogió detalles sobre la naturaleza superficial y social de la relación. Obregón sostuvo que Epstein era respetuoso con ella y las mujeres de su entorno, salvo un incidente aislado que, según detalló, no se repitió ni derivó en ningún contacto íntimo. “Allí, una noche lo intentó... pero en ese momento, os puedo asegurar que, con 27 años, no iba a ser un pederasta; con las mujeres tenía un comportamiento impecable, con todo el mundo”, expresó la actriz, de acuerdo con la cita recogida por Antena 3.

El caso Epstein y las reiteradas menciones al nombre de Ana Obregón derivaron en un escenario de comentarios, hipótesis y debates en redes sociales y en prensa escrita, tanto española como estadounidense. El programa ‘Y ahora Sonsoles’ abordó los efectos de la exposición de la actriz en medios de referencia internacional, lo que, en palabras de Obregón, habría dificultado el desmentido de rumores y provocado daño a su reputación y la de su familia. La actriz, a lo largo de la entrevista, reclamó el derecho a ofrecer su testimonio directo y a solicitar que la información difundida respete los hechos reales, al margen de la repercusión mediática asociada al escándalo.

Al contextualizar la red social y financiera de Epstein, The New York Times incluyó posiciones como la de Obregón entre las de quienes tuvieron coincidencias circunstanciales con el empresario, sin que existiera una relación más estrecha. La actriz usó ese espacio mediático para pedir que no se asocie su figura con las conductas juzgadas en Estados Unidos y que la opinión pública no adjudique responsabilidades a personas ajenas a las acciones ilícitas de Epstein. Según subrayó durante su intervención, solo ella puede relatar su experiencia directa y pidió que los medios locales e internacionales se ajusten a las declaraciones que ella misma ha podido corroborar.

La presentadora Sonsoles Ónega remarcó, según publicó Antena 3, que la polémica sobre la supuesta proximidad de Obregón al círculo de Epstein ejemplifica el modo en que figuras públicas pueden verse implicadas en casos de interés global a partir de una mención tangencial. Obregón insistió en distinguir entre las personas verdaderamente implicadas en el caso y quienes, como ella, solo mantuvieron contacto en un ámbito casual y superficial, fuera del conocimiento de hechos delictivos, y defendió la importancia de proteger a su familia frente al daño causado por informaciones infundadas.