Orange acuerda con Lorca la compra de la mitad de MasOrange por 4.250 millones

La multinacional francesa ha alcanzado un pacto vinculante para controlar la mayor operadora de telecomunicaciones en España mediante una compra estratégica, afianzando su presencia en el país tras obtener el respaldo de los principales fondos inversores y reguladores del sector

Guardar
Imagen X75Y5MLQGVGDBM3QOG44KKUTCA

El acuerdo vinculante que permite a Orange tomar el control total de MasOrange, la operadora con más clientes en España, involucra una inversión de 4.250 millones de euros para adquirir el 50% de la compañía en manos de Lorca, el vehículo de inversión respaldado por los fondos KKR, Cinven y Providence. Según informó el medio, esta transacción, comunicada oficialmente por la multinacional francesa, acelerará la estrategia de Orange en su segundo mercado europeo más relevante en términos de volumen de operaciones y consolidará su apuesta a largo plazo en España.

De acuerdo con la información difundida por Orange y recogida por distintos medios, la operación está pendiente de la obtención de las aprobaciones regulatorias habituales y se prevé su cierre en la primera mitad de 2026. Esta adquisición permitirá a Orange integrar completamente MasOrange, formalizando así la absorción de la compañía nacida de la fusión entre MásMóvil y Orange en el país. Orange subrayó en su comunicado que la plena integración de la nueva empresa consolida su compromiso industrial con España y su confianza en la dirección de MasOrange para crear valor a largo plazo para accionistas, empleados y clientes.

Según detalló el medio, la fusión entre MásMóvil y Orange en España se formalizó a finales de marzo de 2024, con un valor total aproximado de 18.600 millones de euros. El acuerdo de fusión contempló la opción de que Orange ejerciera el control de la empresa combinada entre 24 y 42 meses después de la operación, situando el margen temporal para ejecutar este movimiento estratégico. Entre las condiciones acordadas también se estableció que la salida a Bolsa de MasOrange quedaría bloqueada durante los dos años posteriores al cierre, es decir, hasta abril de 2026.

La formación de MasOrange a partir de la unión de MásMóvil y Orange creó al nuevo líder en el mercado español de telecomunicaciones por su número de clientes, que abarcan servicios de banda ancha y líneas móviles. Según consignó el medio citado, MasOrange suma actualmente 37 millones de altas, de las cuales 33 millones correspondían a cierre de septiembre. Además, este movimiento contribuyó a reforzar la posición de Digi, que figura ya como la cuarta operadora del país en competencia directa.

La aprobación de la fusión por parte de la Comisión Europea estuvo supeditada a condiciones regulatorias conocidas como “remedies”. Estas medidas beneficiaron especialmente a Digi, la operadora rumana, que llegó a un acuerdo con MásMóvil por el que adquirió 60 megahercios (MHz) de espectro radioeléctrico en diferentes bandas de frecuencia, con una contraprestación de 120 millones de euros. Además, Digi cuenta con una opción, pactada con Orange, para firmar en el futuro un "acuerdo de servicio de itinerancia nacional", lo que le permitiría acceder a servicios mayoristas proporcionados por Orange en el territorio español.

Luego del cierre de la fusión, el proceso de integración de las plantillas se ajustó por medio de un expediente de regulación de empleo (ERE). Según publicó el medio, este procedimiento desembocó en la salida de 609 trabajadores: 473 salidas voluntarias y 136 despidos forzosos acordados entre la empresa y los principales sindicatos del sector, incluyendo UGT, CCOO y Fetico. Este ajuste laboral coincidió con la entrada en vigor del primer convenio colectivo de la compañía fusionada, lo que ordenó parte de las nuevas relaciones laborales internas.

En el entorno de las alianzas estratégicas y el control de infraestructuras, MasOrange también protagonizó otro movimiento relevante a través de la empresa de fibra óptica PremiumFiber. Esta sociedad conjunta implica la colaboración con Vodafone España ―propiedad del grupo Zegona― y el fondo soberano GIC de Singapur. PremiumFiber comenzó a operar el 4 de diciembre, poco después del cierre del acuerdo entre los socios. En la nueva fibra óptica conjunta, MasOrange ostenta el 58%, Vodafone España el 17% y GIC el 25% de participación. La estructura de capital de esta 'fiberco' contempla una deuda neta aproximada de 5.000 millones de euros, predominantemente con calificación de grado de inversión.

El acuerdo también repercutió en la situación financiera de los participantes, particularmente en la reducción de la deuda de MasOrange en unos 3.200 millones de euros tras la formalización del acuerdo. A su vez, Vodafone España recibió cerca de 1.400 millones de euros en fondos, que empleará para la retribución a sus accionistas. Según reportó el medio, esta 'joint venture' inauguró operaciones con una red de fibra hasta el hogar (FTTH) que abarca cerca de 12 millones de unidades inmobiliarias y presta servicios a casi 5 millones de clientes en España.

Dentro de este escenario, la transacción vinculante entre Orange y Lorca representa un hito para la industria de las telecomunicaciones en España, ya que consolida la concentración del sector en grandes grupos internacionales y fondos de inversión. Las condiciones pactadas, las restricciones temporales para la salida a Bolsa y la reorganización interna tras la fusión marcan una etapa decisiva para la compañía y su futura operatividad en el mercado nacional, según refieren las fuentes citadas por el medio.