Detectados cuatro nuevos casos de PPA en jabalís muertos en Collserola (Barcelona)

El Departamento de Agricultura ha confirmado más animales infectados por peste porcina africana en Collserola, mientras se intensifican los controles y se solicita a la sociedad no acceder a la zona para contener la propagación y proteger la producción cárnica catalana

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La conformidad de los resultados emitidos por laboratorios catalanes para los últimos casos de peste porcina africana en Collserola, aún pendientes de la validación final del laboratorio central en Madrid, ha movilizado a las autoridades a emitir nuevas recomendaciones de acceso restringido. Según informó Europa Press, el conseller de Agricultura, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, expresó que detener el foco de propagación en las siguientes horas resulta crucial para evitar un daño económico extenso y facilitar posibles renegociaciones con países que han suspendido las importaciones de productos alimentarios catalanes.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, han sido detectados cuatro nuevos ejemplares de jabalí muertos por peste porcina africana en el área de Collserola, situada en el término municipal de Cerdanyola del Vallès, Barcelona, ampliando así la incidencia inicial registrada días antes. Esta enfermedad viral, que afecta únicamente a suidos y no supone un riesgo para personas ni otros animales, según recalcó Ordeig durante una entrevista difundida por el medio, provoca una alerta en sanidad animal y en el sector cárnico debido a las graves consecuencias económicas derivadas.

Europa Press detalló que las inspecciones visuales y las pruebas de laboratorio a nivel autonómico confirmaron la positividad de los últimos jabalíes hallados muertos, localizados en el mismo sector donde se reportaron los primeros casos. Mientras se espera la confirmación oficial definitiva desde Madrid, el responsable autonómico enfatizó la importancia de la responsabilidad ciudadana y pidió evitar desplazamientos al entorno afectado, advirtiendo sobre el riesgo de dispersión que presentan incluso acciones cotidianas como circular en vehículo, bicicleta o caminar con material que pudiese haber estado en contacto con animales infectados.

El conseller advirtió, según consignó Europa Press, sobre el impacto económico que puede provocar la peste porcina africana en Cataluña, apuntando que ya se han producido suspensiones en la exportación de productos alimentarios catalanes a diferentes países. Ante la magnitud de la zona poblacional colindante a Collserola, Ordeig pidió colaboración general para reforzar las labores de vigilancia y control, en tanto persiste la incertidumbre sobre la existencia de más cerdos infectados en las proximidades.

La evolución del brote se encuentra en una fase crítica. Ordeig señaló en Rac1, tal como recogió Europa Press, que si se logra frenar la expansión con rapidez existe la posibilidad de restablecer el comercio internacional de productos cárnicos más adelante. El conseller agregó que la respuesta del sector está marcada por un mayor grado de profesionalización y modernización respecto a la década de los años noventa, cuando se había detectado el anterior episodio de peste porcina africana en Cataluña.

En reiteradas ocasiones, la autoridad autonómica remarcó que la peste porcina africana no supone peligro para la salud pública ni para animales ajenos a los suidos, centrando la preocupación principalmente en el potencial efecto sobre la industria ganadera. También reconoció que el proceso para erradicar la enfermedad será extenso y exigirá continuidad en el plan de vigilancia y control.

Europa Press reseñó que la recomendación para la ciudadanía de evitar el acceso al área de Collserola responde a la necesidad de contener lo antes posible el brote y así reducir las posibilidades de transmisión tanto entre animales silvestres como hacia explotaciones ganaderas. La extensión geográfica del área afectada y el elevado tránsito habitual de personas que utilizan los caminos rurales del parque natural plantean mayores desafíos a los equipos encargados de la supervisión.

Este foco de peste porcina africana, según confirmaron las autoridades a Europa Press, ha puesto en alerta tanto a productores cárnicos catalanes como a organismos de sanidad animal internacionales, dada la repercusión que la enfermedad puede tener en los mercados exteriores y en la estabilidad de las explotaciones regionales. Ante este escenario, la Generalitat refuerza los operativos de inspección y control y solicita la máxima colaboración ciudadana para evitar la propagación y minimizar el impacto sobre la producción local.