La salida de Hungría de la CPI fue acertada, asegura el Gobierno magiar

El Ejecutivo húngaro defendió que desligarse del tribunal internacional fue una acción justificada tras la denuncia por la no detención de Benjamín Netanyahu y criticó la politización del órgano judicial según el canciller Péter Szijjártó

Guardar

Budapest, 26 jul (EFE).- La decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) de denunciar a Hungría por no haber detenido al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante una reciente visita da Budapest pese a la orden de detención, demostró que fue una buena decisión abandonar la Corte, afirmó este sábado el Gobierno húngaro.

"Esta medida mezquina e ineficaz reafirma una sola cosa: la decisión de retirarnos (de la CPI) fue acertada. La CPI ha abandonado definitivamente su objetivo original y se ha convertido en una organización política", aseguró el ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, en un comunicado.

Según el político ultranacionalista, los tribunales internacionales deben mantenerse alejados de objetivos políticos y de ideologías.

El Gobierno húngaro, que dirige el ultranacionalista Viktor Orbán, había anunciado el pasado abril la decisión de abandonar la CPI coincidiendo con una visita de Netanyahu a Hungría, al opinar que la Corte se ha convertido en un "organismo político".

En mayo, el Gobierno ultranacionalista aprobó la decisión en reacción a la decisión de ese tribunal de acusar a Netanyahu de crímenes de guerra en Gaza, iniciando un procedimiento que durará al menos un año.

La CPI denunció ayer a Hungría ante su órgano supervisor por considerar que "incumplió sus obligaciones" legales al no detener a Netanyahu durante su visita al país pese a la orden de detención por crímenes de guerra.

Orbán es uno de los líderes europeos mas aliados de Netanyahu.

Hungría firmó el Estatuto de Roma en 1999 y lo ratificó en 2001, durante el primer mandato de Orbán, pero no ha reconocido en su código penal las disposiciones de la CPI.

Con su decisión de abandonar el Estatuto, Hungría se convierte en el primer país de la Unión Europea (UE) en iniciar un proceso de salida del tribunal internacional. EFE