Roma, 18 abr (EFE).- La prisión italiana de la ciudad de Terni fue este viernes la primera del país en acoger un encuentro íntimo entre un recluso y su pareja, después de que Italia concediera el permiso para que los presos mantengan este tipo de reuniones sin un guardia como testigo el pasado febrero.
La cárcel ha habilitado una habitación para preservar la intimidad y afectividad. Esta incorpora cama de matrimonio, televisión, baño, ducha, dos sillas y una mesa, y fue usada para un encuentro durante dos horas entre un reo internado en el área de máxima seguridad con su pareja, según informaron medios locales.
La sala está diseñada expresamente para preservar la intimidad, afectividad y máxima discreción posible.
Por ahora, solo 32 centros penitenciarios entre los 190 existentes en Italia tienen instalaciones adecuadas para habilitar este tipo de salas y se trata de un sistema que aún se está poniendo en marcha.
Italia dio por primera vez en febrero a dos presos permiso para mantener encuentros íntimos con sus parejas tras una sentencia del Tribunal Constitucional que tachó de "ilegítima" la privación de "afectividad" de los condenados.
El tribunal tachó de "ilegítima" parte de una norma que desde 1975 imponía que todo encuentro entre el detenido y un pariente fuera a la vista de un funcionario, algo que obviamente limitaba, cuando no impedía, cualquier tipo de relación sexual.
Por eso, hasta la fecha un preso en Italia solo podía disfrutar de intimidad con la pareja en libertad, mediante permisos otorgados solo en determinadas y contadas circunstancias y por los que esperan años.
En el caso del reo encarcelado en Terni, este se amparó en la sentencia del Constitucional y pidió permiso para poder cumplir "sus deseos de paternidad" con su novia, según trascendió meses atrás. Tras ello, un tribunal italiano falló a favor suyo y ordenó que se cumpliera con la voluntad de intimidad del preso. EFE
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