
Varios líderes de la Unión Europea han querido este martes enmarcar dentro de la normalidad democrática la crisis de gobierno que se está produciendo en Alemania y descartado que las dificultades del Ejecutivo del socialdemócrata Olaf Scholz vayan a suponer un terremoto para el resto de la Unión Europea.
"En las democracias tenemos elecciones y se construyen gobiernos", se ha limitado a decir la presidenta de la Comisión Europea, la conservadora alemana Ursula von der Leyen, al ser preguntada por la situación en su país a su llegada a la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE) que reúne a casi medio centenar de líderes europeos en Budapest. La jefa del Ejecutivo comunitario ha evitado así comentar en detalle la crisis política y ha optado por apuntar que para la Unión Europea es importante permanecer unida y "superar los retos".
El nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se ha mostrado "seguro" de que Berlín podrá cumplir con sus obligaciones en materia de Defensa y su política exterior, por lo que ha afirmado no estar "preocupado" por la capacidad de Scholz en "mantener el papel" de Alemania en el escenario mundial en los "próximos meses" mientras se resuelve la crisis política.
"Es democracia", ha zanjado, a su vez, la presidenta del Parlamento Europeo, la también conservadora Roberta Metsola", antes de señalar la importancia de que se preserve la "estabilidad" y que todos los actores actúen con "responsabilidad" en los próximos meses. "La UE no es fuerte sin una Alemania fuerte", ha concluido, la política maltesa.
El primer ministro saliente de Bélgica, el liberal Alexander de Croo, ha pedido "no dramatizar" sobre el impacto en la Unión Europea de la situación política en Alemania y defendido que "en democracia, tienes gobiernos, elecciones y nuevos gobiernos que se forman y ello no detiene la economía" ni afectará a la "influencia" que tiene Alemania en la Unión.
El primer ministro de Croacia, Andrej Plenkovic, también ha restado importancia al contexto político y subrayado que Alemania "es una democracia fuerte y una economía fuerte".
El mandatario luxemburgués, el conservador Luc Frieden, por su parte, ha considerado "muy normal" que se celebren elecciones en democracia y ha puesto en valor que la convocatoria de comicios en Alemania puedan servir para aportar "claridad".
"Creo que eso es bueno para Europa, teniendo en cuenta que en Francia no hay un Gobierno con fuerte mayoría parlamentaria, que en Alemania no hay mayoría, que en Bélgica está aún en proceso de formación (...), la inestabilidad no es buena y las elecciones son algo positivo, espero que sean pronto", ha remachado el luxemburgués.
Por su parte, el primer ministro finlandés, Petteri Orpo, ha considerado importante que se celebren elecciones "bastante pronto" porque el bloque comunitario "necesita una Alemania fuerte" para abordar asuntos importantes sobre la mesa, como el próximo presupuesto plurianual y la agenda de la nueva Comisión Europea.
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