Las señales que acercan a los Capitanes de Ciudad de México a la NBA

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Rodrigo Corona

México, 20 abr (EFE).- Cada vez que un directivo o miembro de los Capitanes de la Ciudad de México charla con un ejecutivo de la NBA, la retroalimentación que recibe el proyecto, que sueña con convertirse en una franquicia de la liga del mejor baloncesto del mundo, es positiva y les da señales de que pronto lograrán el objetivo.

“Estamos más cerca de lo que estábamos hace unos años, seguro. Somos un caso de éxito dentro de NBA, que está contenta con el proyecto. La retroalimentación que nos dan es positiva”, explicó a EFE el español Nuño Pérez-Pla, director de operaciones de los Capitanes.

En 2019, antes del inicio de la series de la NBA de aquel año en Ciudad de México, Adam Silver, el comisionado de la NBA, encabezó una rueda de prensa para anunciar que los Capitanes se convertirían en el primer equipo fuera de Estados Unidos y Canadá en integrarse a su sistema.

El cuadro de Ciudad de México se transformó en una quinteta de la G-League, la liga de desarrollo de la NBA que sirve un laboratorio para hacer pruebas de reglas y pulir a talento joven.

Los Capitanes se convertirían en uno de los ensayos que la NBA hace en la G-League, con miras a en un mediano-largo plazo ser una franquicia de la asociación, la primera en tener como sede un país latinoamericano.

El experimento tardó en arrancar por la pandemia de la covid-19 que se apareció en 2020 y atrasó los planes del equipo mexicano, que pudo debutar en la liga de desarrollo hasta 2021, pero sin poder hacer de su sede a la capital mexicana como estaba previsto.

Fue hasta 2022 que lograron acoger partidos en Ciudad de México, un “reto exigente” según describió Pérez-Pla, antiguo director en el país de la oficina de LaLiga.

“El primer año nos costó la logística de dónde hospedar a nuestros jugadores y los hoteles para los equipos visitantes, así como los lugares para entrenar. A nivel de organizar los partidos, seguir el manual de la NBA y ofrecerle a los aficionados no solo un partido de baloncesto, sino una experiencia de entretenimiento”, añadió Pérez.

Los esfuerzos han puesto a los Capitanes como uno de los conjuntos más exitosos en la G-League, al pasar de promediar 3.600 asistentes por partido en su primer año en Ciudad de México a más de 7.100 en su segunda campaña este 2023, incluido un partido de 16.718 personas que se quedó cerca de batir el récord en la competición.

Para el directivo, estos números han sido posibles porque además de ofrecer “un buen nivel de baloncesto”, le dan a los aficionados espectáculos musicales en los medios tiempos, cuentan con un animador que usa la pantalla para crear dinámicas y le permiten a los hinchas bajar a la duela a jugar al terminar cada encuentro.

“Que nos integremos como un equipo de NBA le abriría un mercado a la liga de más de 120 millones de personas sólo en México, más los millones de hispanos en Estados Unidos. Tener una franquicia en un país fuera de Canadá y Estados Unidos te ayuda a crecer a un ritmo más acelerado porque sería el punto de conexión con América Latina”, expresó el español.

México es junto con Brasil los dos mercados más importantes en Latinoamérica de la NBA. La oficina en el país de la liga calcula que existen alrededor de 26 millones de mexicanos seguidores de la asociación; México lideró está campaña a la liga en audiencia de sus partidos.

Con estas señales, los Capitanes, liderados por Pérez-Pla, caminan para que en cuanto la liga se decida expandir, algo que podría suceder pronto, sean la opción que se imponga a las ciudades estadounidenses de Las Vegas y Seattle, las principales candidatas.

Por lo pronto, el cuadro de Ciudad de México trabaja para ser un negocio rentable, algo que Nuño calcula podría pasar el próximo año, cuando cree que sus principales fuentes de ingresos: boletos, patrocinios, venta de mercancía oficial y sus academias, aumenten los dólares que generan.EFE

rcg/sab

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