Rusia silencia las críticas a la guerra con nueva condena de disidente

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Moscú, 27 feb (EFE).- Rusia intentó hoy acallar las críticas a la campaña militar en Ucrania al condenar al veterano activista Oleg Orlov, cofundador de Memorial, organización que recibió el Nobel de la Paz en 2022.

"La sentencia de Orlov es un intento de silenciar la voz del movimiento de defensa de los derechos humanos en Rusia y cualquier crítica al Estado", denunció Memorial en un comunicado.

En los últimos dos años de contienda ya son casi 20.000 los detenidos, 900 los casos penales y unos 270 los condenados en el marco de la campaña de represión lanzada por las fuerzas de seguridad, muchos de ellos por controvertidas leyes de guerra como desprestigiar las acciones del Ejército en Ucrania, según informa OVD-Info.

El Tribunal Golovinski de Moscú condenó este martes a 2 años y seis meses de cárcel a Orlov, que fue esposado en la misma sala y trasladado a prisión por agentes encapuchados.

El activista, de 70 años, fue condenado por el artículo "Querían Fascismo, ya lo tienen" publicado en 2022 en la prensa francesa, crítica que, a la vista de lo ocurrido en los últimos meses, incluida la reciente muerte en prisión del opositor Alexéi Navalni, no exageró, según sus palabras, "ni un ápice".

La Fiscalía acusó a Orlov, que también se manifestó en la plaza Roja contra la guerra en Ucrania, de albergar odio contra el ejército ruso y animadversión contra los principios morales tradicionales y los valores patrióticos que profesa el Kremlin.

"Nos acusan de desprestigio (a las Fuerzas Armadas), sin explicar de qué se trata y en qué se diferencia de la crítica legítima. Nos acusan de difundir intencionadamente información falsa sin molestarse en demostrar su falsedad. Así, justamente, se comportaban las autoridades soviéticas, al calificar de mentir cualquier crítica", dijo Orlov la víspera al pronunciar sus últimas palabras.

Orlov se sintió identificado con el personaje de la novela "El proceso" de Franz Kafka -libro que releyó durante las vistas y regaló a su abogada-, ya que él tampoco entiende por qué y de qué le acusan.

"El Estado en nuestro país controla de nuevo no sólo la vida social, política y económica, sino que aspira al control total de la cultura y el pensamiento científico, e invade la vida privada. Se vuelve absoluto", dijo.

Memorial condenó inmediatamente la sentencia contra uno de sus dirigentes, al que describió como "uno de los más coherentes detractores de la agresión en Ucrania" y recordó que Orlov salvó la vida de muchos soldados y civiles rusos durante las dos guerras de Chechenia.

"Orlov es un patriota ruso (...). Pero en la Rusia actual todo está patas arriba: la guerra es paz y los llamamientos a la paz son un crimen", aseguró en Telegram.

Además, denunció que el artículo del código penal que condena "el desprestigio de las Fuerzas Armadas de Rusia" es, en realidad, un intento de "censura", cuyo fin es "perseguir a las personas por opiniones que difieren de las oficiales".

Más de una decena de diplomáticos occidentales, incluidos representantes de Estados Unidos y de la Unión Europea, asistieron este martes a la vista en la capital rusa.

El fallo coincidió con el noveno aniversario del asesinato cerca del Kremlin del dirigente opositor y ex vice primer ministro ruso Boris Nemtsov.

En diciembre de 2021 los tribunales rusos liquidaron tanto Memorial Internacional como el Centro de Derechos Humanos Memorial por crear una "imagen falsa de la URSS como Estado terrorista", tras lo que dicha organización recibió un año después en Oslo el Nobel de la Paz.

Según el medio de investigación Proekt, la magnitud de la represión desde 2018 sólo es superada por un dirigente soviético, Iósif Stalin, acusado por Memorial de ordenar el fusilamiento de cientos de miles de personas y enviar a varios millones más al GULAG.

Proyekt cifra en 116.000 los represaliados desde 2018 -cuando comenzó el cuarto mandato del actual jefe del Kremlin, Vladímir Putin, de los que 11.442 lo fueron por causas penales.

Las autoridades rusas habrían procesado más personas por extremismo y críticas al poder (5.613) que las soviéticas por propaganda antisoviética durante los mandatos de Nikita Jruschov (4.883) y Leonid Brezhnev (3.234).

Además, según la investigación, a los tribunales llegaron casi 6.000 casos por delitos contra el Estado y por negarse a combatir en Ucrania.