Informe sitúa coste de crianza en China entre los más altos del mundo por renta per cápita

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Pekín, 22 feb (EFE).- Criar un hijo en China hasta que se gradúe en la universidad cuesta de media unos 680.000 yuanes (94.557 dólares, 87.300 euros), lo que sitúa al país asiático entre los más caros del mundo para la natalidad en relación con la renta per cápita, según un informe de un laboratorio de ideas chino.

El informe, elaborado por Yuwa Population Research y del que se hace eco este jueves la prensa local, analiza los costes económicos y los factores clave que influyen en la decisión de tener hijos en China, basándose en las últimas estadísticas nacionales publicadas en 2023.

Según el documento, el coste medio de criar un hijo desde su nacimiento hasta los 17 años en China es de unos 538.000 yuanes (74.800 dólares, 69.080 euros), y hasta que termine la universidad, de 680.000 yuanes (94.557 dólares, 87.300 euros).

Una comparación internacional de los costes de crianza entre China y otros países revela que las familias chinas gastan 6,3 veces su PIB per cápita para criar un hijo hasta que cumpla los 18 años, uno de los niveles más altos del mundo.

Esta cifra es superior a la estimada en el último informe publicado hace dos años, lo que refleja el "aumento de la carga económica de la natalidad como resultado del desarrollo socioeconómico y el incremento de los costes de vida", recoge el documento.

China informó de un descenso de su población en 2022 y 2023, las primeras contracciones desde 1961, cuando el número de habitantes se redujo como consecuencia de la fallida política de industrialización del Gran Salto Adelante.

Shanghái (este) y Pekín son las ciudades con el coste más alto para la crianza, con 1,01 millones (140.400 dólares, 129.710 euros) y 936.000 yuanes (130.150 dólares, 120.200 euros), respectivamente, aunque las cifras suponen un descenso con respecto a la anotada en 2022.

El informe también apunta que, además de los costes financieros, hay dos factores clave que influyen en la voluntad de tener hijos: el coste de tiempo y el coste de oportunidad.

El coste de tiempo incluye las bajas por maternidad, el cuidado de los niños, la recogida en el colegio, la ayuda con los deberes y el aumento de las tareas domésticas, mientras que el coste de oportunidad incluye el deterioro de las habilidades laborales debido a las ausencias laborales por el parto, la pérdida de competitividad al regresar, la reducción de salario y la renuncia a las oportunidades de ascensos.

"Estos costes son actualmente soportados principalmente por las mujeres en la sociedad china, y son la principal razón por la que muchas optan por no tener hijos en absoluto. Además, debido al parto, las profesionales femeninas pueden experimentar una fuerte caída en sus horas de trabajo remunerado y sus tasas salariales, colocándolas en un dilema entre las responsabilidades laborales y familiares", señaló al diario local Global Times He Yafu, uno de los coautores del informe.

Ante los desafíos, Liang enfatizó la "necesidad urgente de introducir rápidamente políticas para reducir el coste de la natalidad para las familias", como "proporcionar subsidios", "establecer instalaciones de cuidado infantil", "promover la igualdad de permisos de maternidad y paternidad", y "proteger los derechos reproductivos de las mujeres solteras".

El gigante asiático permite desde 2021 a sus ciudadanos tener un tercer hijo, aunque la decisión no ha sido acogida con gran entusiasmo por la población, debido tanto a la carga económica que supone la crianza como a la prioridad que se da a la carrera laboral.

Durante el XX Congreso del Partido Comunista Chino, celebrado en 2022, el partido gobernante enfatizó que el país necesita un sistema que "aumente las tasas de natalidad y reduzca los costos del embarazo, el parto, la escolarización y la crianza". EFE

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