Nuevas jornadas de huelga en Finlandia elevan las pérdidas hasta 1.000 millones de euros

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Helsinki, 14 feb (EFECOM).- Los sindicatos de Finlandia iniciaron este miércoles otras tres jornadas de huelga contra las medidas de austeridad del Gobierno, en un conflicto que dura ya más de dos meses y que ha causado unas pérdidas de 1.000 millones de euros, según la patronal.

En las movilizaciones convocadas para el miércoles, jueves y viernes participarán más de 100.000 trabajadores de la industria, los servicios públicos, el transporte, los puertos, los comercios, la construcción y las plantas nucleares e hidroeléctricas, según los sindicatos.

La huelga de estibadores colapsará durante los tres días las exportaciones finlandesas, que usan sobre todo el transporte marítimo, aunque los paros en las plantas eléctricas se han escalonado para evitar que se produzcan cortes en el suministro de energía.

Las protestas, convocadas de forma intermitente desde mediados de diciembre por las dos principales confederaciones sindicales de Finlandia, SAK y STTK, tienen como objetivo presionar al Ejecutivo de derechas liderado por el primer ministro, Petteri Orpo, para que acceda a negociar sus reformas laborales.

El 1 de febrero tuvo lugar la manifestación más multitudinaria hasta el momento, cuando más de 13.000 trabajadores finlandeses -según estimaciones de la policía -inundaron la plaza del Senado de Helsinki para protestar contra las medidas de austeridad de Orpo.

El secretario general de la confederación STTK, Antti Palola, advirtió este lunes en un comunicado de que la brecha entre las organizaciones sindicales y el Gobierno es cada vez más profunda, y amenazó con nuevas huelgas y manifestaciones para los próximos meses si no se retoman las negociaciones.

"Si el Gobierno se obstina en aplicar los cambios previstos en su programa tal como están, la situación se reflejará en las mesas de negociación del mercado laboral y la próxima ronda de conversaciones sobre los convenios podría ser muy difícil", dijo Palola.

El primer ministro, por su parte, denunció que las huelgas están causando "un daño enorme" a la economía finlandesa, y afirmó que su Gobierno tiene "el poder y la responsabilidad" de realizar las reformas que considere necesarias.

En su opinión, el apoyo de la oposición de izquierda a las protestas está agravando la situación, ya que formaciones como el Partido Socialdemócrata (SDP) no están haciendo ninguna propuesta para solucionar los problemas, simplemente critican al Gobierno.

El líder del SDP, Antti Lindtman, anunció que su grupo presentará una interpelación en el Parlamento si el Ejecutivo, en el que también está la ultraderecha, no cancela su proyecto de reforma laboral e inicia "negociaciones auténticas" con los sindicatos. EFECOM

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