Bruselas pone ya sus ojos en la reforma de las pensiones

Guardar

Antonio Suárez-Bustamante

Bruselas, 17 feb. Con su aval del tercer desembolso para España en el marco del fondo de recuperación, la Comisión Europea pone ya sus ojos en la reforma de las pensiones, que forma parte del siguiente tramo del plan postcovid y cuyos principales elementos deberían haber sido aprobados antes de que acabara 2022, según el calendario pactado con las autoridades comunitarias.

Los 10.000 millones del cuarto tramo de ayudas directas están sujetos a una valoración positiva de cuatro hitos dentro de la reforma del sistema de pensiones: la adecuación de la base máxima de cotización, la ampliación de los años para el cálculo de la pensión de jubilación, la puesta en marcha del mecanismo de equidad intergeneracional y unas nuevas proyecciones que garanticen la sostenibilidad del sistema a largo plazo.

Salvo el mecanismo de equidad - que sustituyó al factor de sostenibilidad del Gobierno de Mariano Rajoy desde el 1 de enero - todos ellos deberían haber sido concluidos en el cuarto trimestre del año pasado, pero el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, sigue negociando tanto con Unidas Podemos como con los agentes sociales para sacar adelante una de las reformas en las que Bruselas tiene más interés.

Los servicios económicos del Ejecutivo comunitario llevan años pidiendo a los distintos gobiernos españoles medidas para garantizar la sostenibilidad del sistema a largo plazo y el fondo de recuperación representa el vehículo perfecto para exigir unas reformas que la institución siempre ha incluido en sucesivos informes sobre la economía española.

España se arriesga a que la Comisión Europea mantenga bloqueados los 10.000 millones de euros del cuarto desembolso si no considera que la reforma es satisfactoria y la clave del análisis será el documento en el que el Gobierno tiene que garantizar que todas las medidas adoptadas garantizan la sostenibilidad del sistema de pensiones, que la vicepresidenta económica califica frecuentemente como "la joya de la corona" del Estado de bienestar español.

Bruselas, sin embargo, no tiene todas consigo y en la evaluación del segundo tramo de ayudas - en el que dio luz verde a la revalorización que vincula las pensiones al IPC y a los incentivos para retrasar la edad efectiva de jubilación - ya advirtió del posible surgimiento de un "agujero fiscal significativo" si no se aseguran unos ingresos que compensen el aumento del gasto.

Así, fuentes comunitarias apuntan a que Bruselas tendrá que concluir que "el hito no se ha cumplido" si la reforma no contribuye a la sostenibilidad del sistema de pensiones, pero añaden que trabajarán "por adelantado" con las autoridades españolas para "entender los detalles y cuál podría ser su impacto fiscal" antes de que España solicite formalmente el cuarto pago.

En cualquier caso, los cuatro hitos de la reforma de las pensiones forman parte de uno de los tramos más amplios del plan español de recuperación, compuesto por 58 compromisos (43 hitos y 15 objetivos), que España tendrá que demostrar para liberar los fondos.

Forman también parte del desembolso, por ejemplo, la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, que la vicepresidenta Calviño espera concluir "pronto" aunque reconoce que "todavía quedan algunas cuestiones sobre las que se está trabajando" en el seno del Gobierno.

Aunque no existe una fecha legal para solicitar el siguiente tramo y corresponde a cada gobierno decidir cuándo solicita cada desembolso, está previsto que España curse su petición para el cuarto pago en primavera y Bruselas presente su evaluación en junio. EFE

asa/cat/ad

(Más información de la Unión Europea en euroefe.euractiv.es)