Las mascarillas FFP2 no son adecuadas para los niños

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HANDOUT - No hay que
HANDOUT - No hay que dejarse seducir por las presentaciones coloridas: ninguna de las mascarillas FFP2 analizadas por Stiftung Warentest es recomendable para niños, según los expertos de la fundación alemana. Foto: Ralph Kaiser/Stiftung Warentest/dpa - ATENCIÓN: Sólo para uso editorial con el texto adjunto y mencionando el crédito completo

Están empaquetadas en bolsas de colores y adaptadas al tamaño de sus cabezas. Sin embargo, las mascarillas FFP2 para niños no son la mejor elección para los más pequeños.

A esta conclusión llegó la organización de consumidores alemana Stiftung Warentest, una fundación que investiga y compara productos, tras analizar unos 15 modelos y tratar de establecer cuán convenientes son para los niños.

La organización evaluó las mascarillas teniendo en cuenta niños de seis a 12 años y estableció que ninguna era adecuada para ellos. El motivo es que es más difícil respirar con ellas.

Las más convenientes para los más chicos son las mascarillas quirúrgicas, sobre todo porque las puedan usar durante varias horas en ámbitos como la escuela, por ejemplo.

Las mascarillas tienen en general distintas características cualitativas. Una de ellas es la resistencia a la respiración, que define la dificultad de respirar a través de la misma. Cuanto menor el valor, menor la dificultad para respirar con ella.

Dado que no hay normas acerca del valor ideal de resistencia a la respiración para las mascarillas para niños, se suelen tomar como referencia los valores para las de adultos.

De acuerdo con la fundación, las mascarillas para niños deberían tener valores la mitad de altos que las para adultos. Esto se debe a que los niños de seis a 12 años suelen tener una respiración menos fuerte que la de los adultos sanos y el volumen de sus pulmones suele ser la mitad de grande.

Muchas no cumplen siquiera con los valores para adultos

Todas las mascarillas en formato mini fallaron en el ítem de resistencia a la respiración. Ninguna se acercó siquiera un poco a estos valores más bajos. Muchas ni siquiera cumplían con los valores ideales para adultos.

Como este fue considerado un criterio clave, y dado que las mascarillas no cumplían siquiera con él, no se evaluaron otros aspectos como su eficiencia filtrante contra las bacterias y su capacidad de adaptarse al rostro.

De acuerdo con la organización alemana, el principal problema es que si los niños tienen dificultades para respirar con la mascarilla, suelen usarla mal, lo que hace que queden menos protegidos de por sí.

Por eso, los especialistas recomiendan que lo mejor para proteger a los niños en el transporte público, por ejemplo, es colocarles una mascarilla 3M Aura 9320+ para adultos, que fue también la que obtuvo mejores resultados en las pruebas para adultos. Esta mascarilla les permite a los niños respirar cómodamente, tiene una buena capacidad filtrante y se adapta a cabezas más pequeñas.

Para la escuela, lo mejor es la mascarilla quirúrgica 

Sin embargo, las mascarillas más convenientes para ser usadas por los niños durante varias horas son las quirúrgicas. Si bien brindan algo menos de protección a los pequeños que las llevan, protegen a los demás. Cuando todos los niños dentro de un aula las usan y esto se combina con otras medidas como airear regularmente el ambiente, el riesgo de contagio se reduce considerablemente.

dpa