
SANTIAGO, 21 abr (Reuters) - Barricadas y cacerolazos retornaron la noche del martes a la capital chilena en contra de la decisión del gobierno de impugnar el proyecto que permitiría otro retiro parcial de ahorros previsionales, impulsado en el Congreso para contener el impacto económico de la pandemia de coronavirus.
El tercer retiro de los fondos privados fue impulsado por diputados opositores para contrarrestar la crisis, pero de acuerdo a la legislación local el Ejecutivo es el que tiene la atribución de presentar la iniciativa.
Por eso, el gobierno conservador del presidente Sebastián Piñera impugnó en la tarde del martes el proyecto ante el Tribunal Constitucional.
El ministro secretario general de Gobierno, Juan José Ossa, calificó de "mala política pública" el retiro debido al efecto que tendrá en las pensiones futuras.
El gobierno argumentó que de prosperar el retiro subiría a cinco millones, desde tres millones actuales, el número de personas que quedarían sin ahorros previsionales.
Durante la noche, las autoridades registraron imágenes de barricadas en varios sectores de Santiago pese a la cuarentena y el toque de queda nocturno que rige en la capital debido a la nueva ola de contagios de COVID-19, que mantiene confinada a la mayor parte del país.
Además se escuchó un fuerte "cacerolazo" en varias partes de la ciudad en rechazo a la medida.
"#Paronacional", "#Estallido2021" y "#Piñera" eran algunos de los tópicos de tendencia en la red social Twitter.
En octubre de 2019 se desató en el país sudamericano una ola de protestas sociales contra la desigualdad que dejaron cuantiosos daños materiales. Las protestas se aplacaron en marzo de 2020 con la llegada de la pandemia al país, aunque con manifestaciones de forma intermitente.
(Reporte de Fabián Andrés Cambero, editado por Gabriela Donoso)
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