El canciller austriaco sin ninguna oposición fuerte un año después del Ibizagate

Gobierne con los nacionalistas o con los ecologistas, el canciller austriaco Sebastian Kurz no se libra de las crisis, pero de todas sale reforzado. Un año después del escándalo que acabó con su coalición con la ultraderecha, la epidemia de coronavirus juega ahora en su favor.

Los sondeos daban recientemente al jefe de gobierno un 48% en intención de voto si hubiera elecciones legislativas, un salto importante desde los comicios de septiembre que llevaron al poder a su partido, el ÖVP (conservador), con el 37,5% de los votos.

Y no ha pasado ni un año desde que el 17 de mayo fuera divulgado un comprometedor video para el vicecanciller del momento, del partido de extrema derecha FPÖ, que tuvo que dimitir horas después y que terminó con la coalición de gobierno.

Para Sebastian Kurz, el "Ibizagate" no es hoy más que una vieja historia.

"No hay ninguna duda de que, una vez más, el ÖVP sale reforzado de la crisis del coronavirus", afirmó el politólogo Thomas Hofer, entrevistado por la AFP.

Austria fue uno de los primeros países europeos que suavizaron las restricciones impuestas a la covid-19, a partir de mediados de abril, y se presenta como un ejemplo en el control de la epidemia, que causó 630 muertos en el país, de 8,8 millones de habitantes.

Si quisiera convocar elecciones, el dirigente más joven del mundo, de 33 años, podría aspirar a la mayoría absoluta.

- Oportunidad verde -

Sin embargo, según la mayoría de los comentaristas, los conservadores no necesitan hacerlo puesto que son ellos quienes marcan el tono en el ejecutivo que formaron a finales de 2019 con los ecologistas.

Tras cinco meses en el poder, los Verdes siguen sin dejar su impronta en el gobierno, aunque la pandemia podría representar para ellos una "oportunidad para orientar la economía en una dirección respetuosa para el planeta" gracias a los planes de emergencia adoptados recientemente, consideró la redactora jefe del semanario Profil, Eva Linsinger.

La ministra de Medio Ambiente, la ecologista Leonore Gewessler, reclamó que las ayudas al sector aéreo, muy afectado por la pandemia, lleven aparejados compromisos por parte de las empresas en pos del "desarrollo sostenible".

¿Lograrán imponerse los verdes, a quienes los sondeos acreditan un 14% de los votos? Según el politólogo Johannes Huber, los ecologistas "suavizaron sus reivindicaciones" y "ya no hablan de una tasa al CO2, por no hablar de subir el precio del combustible".

Kurz, por su parte, es un "duro en las negociaciones", advierte Hofer, y optará por complacer en primer lugar a su electorado, de edad, principalmente rural y compuesto también por votantes descontentos con la ultraderecha.

El canciller es consciente de que será juzgado, sobre todo, por el retorno rápido al crecimiento.

Por su parte, el FPÖ todavía no se ha repuesto del sismo del 17 de mayo de 2019 y no logra "enviar un mensaje claro" a los austriacos, según Hofer.

Ese día, la prensa alemana difundió un video grabado con cámara oculta en el que aparecía el entonces vicecanciller Heinz-Christian Strache en la isla de Ibiza (España), dispuesto a negociar contratos públicos a cambio de una financiación política oculta con una joven que fingía ser la sobrina de un oligarca ruso.

El escándalo acabó con la alianza de gobierno, que quería erigirse como modelo para las derechas europeas, explotó tras tan solo año y medio de legislatura.

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