Varios países, entre ellos los principales actores en Libia, se reúnen el domingo en Berlín para consolidar un alto el fuego y tratar de poner fin a la interferencia extranjera en este rico Estado petrolero sumido en el caos desde 2011.

A continuación, los elementos centrales detrás de la inseguridad y la anarquía política en Libia y las motivaciones de los protagonistas clave.

- ¿Por qué la guerra? -

Las milicias y los grupos armados han luchado por el territorio y el control de los recursos petroleros de Libia desde la revuelta que derrocó y mató al dictador Muamar Gadafi.

Pero dos autoridades rivales están trabadas en la disputa por el poder.

Un Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) con sede en Trípoli, encabezado por Fayez Al Sarraj y formado en 2016 después de un acuerdo patrocinado por la ONU, se opone a una administración basada en el Este del país y encabezada por el militar Jalifa Haftar.

Haftar apoya su legitimidad de un parlamento elegido en 2014 que se refugió en el este de Libia después de que una coalición de la milicia occidental tomó el control de la capital, Trípoli.

Varios países, incluidos los vecinos Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Francia, saludan a Haftar por su campaña militar antiislámica, y algunos le brindan respaldo militar y logístico.

Después de expulsar a los islamistas de la ciudad oriental de Benghazi, Haftar volvió su mirada en enero de 2019 a las regiones desérticas del sur de Libia, capturándolas rápidamente después de reunir a las tribus locales.

En abril pasado, sus fuerzas lanzaron una ofensiva para expulsar al GNA de Trípoli.

- ¿Por qué atacar a Trípoli? -

Incluso antes de la campaña de Trípoli, el poder de Haftar se había expandido para cubrir la mayor parte del territorio de Libia, incluida su "media luna petrolera", una serie de centros de exportación a lo largo de la costa noreste.

Los ingresos del petróleo van al GNA reconocido por la ONU y luego se distribuyen por todo el país.

Según una fuente diplomática occidental, el objetivo de Haftar había sido conseguir una victoria rápida y presentar a la comunidad internacional un hecho consumado.

Pero a pesar de los avances iniciales en la periferia sur de Trípoli, la batalla por la capital lleva varios meses estancada.

Al parecer, Haftar no tuvo en cuenta la movilización de poderosas milicias occidentales que lo califican como un nuevo dictador de Libia.

- ¿Qué países están involucrados? -

Además de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, Francia y Rusia, por lo menos, han brindado apoyo diplomático a Haftar, aunque Moscú niega haber financiado mercenarios rusos.

Estados Unidos pareció mostrar de qué lado está cuando el presidente, Donald Trump, elogió a Haftar en una llamada telefónica después del lanzamiento de su campaña de Trípoli.

Pero Estados Unidos ha permanecido ambiguo, a pesar de expresar su oposición al creciente papel de Rusia, que con Turquía ha copatrocinado el último alto el fuego. La tregua se ha mantenido desde que entró en vigencia, el 12 de enero.

Turquía, a su vez, ha enviado un número limitado de tropas a Libia en virtud de un acuerdo militar con el GNA, que también cuenta con el apoyo de Catar.

Amnistía Internacional ha dicho que verifica "un desprecio sistemático por el derecho internacional, impulsado por el suministro continuo de armas a ambas partes en violación del embargo de armas de la ONU" vigente desde 2011.

"La comunidad internacional debe defender el embargo de armas de la ONU, que Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y otros países han violado de forma flagrante", dijo en octubre el investigador de Amnistía Brian Castner.

- ¿Qué quiere Turquía? -

Los analistas dicen que la participación turca está motivada por la geopolítica y la ideología. Su objetivo es contrarrestar la influencia de los rivales regionales Egipto y Emiratos Árabes Unidos, que se oponen a las simpatías islamistas de Ankara.

Turquía también tiene intereses económicos ya que selló con el GNA en un acuerdo marítimo para apoyar sus reclamos sobre reservas de hidrocarburos en el Mediterráneo oriental, en que enfrenta la oposición de Grecia, Egipto, Israel y Chipre.

- ¿Qué hace Rusia en Libia? -

Rusia considera a Libia como una oportunidad "comercial (...) pero también geoestratégica y simbólica", según Jalel Harchaoui, del Instituto Clingendael en La Haya.

El experto dijo que la presencia de Rusia en Libia permitió a Moscú contrarrestar la influencia de la OTAN y la UE en el norte de África y demostrar que podría tener éxito donde Occidente -con el levantamiento de 2011, que Moscú advirtió que provocaría el caos- había fallado.

- ¿Y los europeos? -

Los europeos temen que la creciente internacionalización del conflicto pueda convertir a Libia en una "segunda Siria".

Quieren reducir la presión migratoria que emana de la costa libia y también las amenazas yihadistas.

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