El pollo es un alimento presente en la mayoría de los hogares. Y cada familia sigue su propia receta desde cómo elegirlos, conservarlos y hasta cocinarlos. Pero hay algunos mitos que aún están presentes sobre este alimento.
¿Fresco es mejor que congelado? Es uno de ellos y no menor, ya que el objetivo es consumir aquellos que conservan todos los nutrientes, vitaminas, textura y sabor, sin ningún químico ni conservante.
Para ellos, actualmente existe presas que se congelan individualmente mendiante tecnologías de congelación rápida -llamadas S-Freeze, como las que usa Sadia en sus presas- que permite que los cristales de hielo que se forman dentro de los tejidos sean muy pequeños y así, al descongelarlo, evitar el derrame de fluidos y garantizar textura y sabor, a diferencia del congelado tradicional.
También, este proceso de cambio de temperatura drástico, reduce el desarrollo de microorganismos (se congelan a -32° de golpe y luego pasan a una temperatura de -18°, el promedio de un freezer normal).