Ni sus personas cercanas, ni los soldados de guerra. Los dos capos de los bandos se juntaron en Palermo para negociar una tregua cara a cara. Marcelo Tinelli de un lado de la mesa y Luis Segura en la otra esquina. ¿El resultado? Un pre acuerdo para realizar una transición con el de Argentinos a la cabeza de un comité de crisis conformado por tres representantes por lado.
El conductor televisivo tenía el as bajo la manga, pero se disponía a utilizarlo sólo ante un conflicto que licué la propuesta de paz. La famosa cautelar de 20 hojas con la firma del iCabezón/i estaba lista para ser presentada en el juzgado civil número 31.
Mientras tanto, se esperaba por la respuesta de Segura, que encaró para el Hotel Savoy con la intención de comunicarles a los suyos la oferta. Víctor Blanco y Mariano Cuneo Libarona, abogado de su sector, lo esperaban. La reunión empezó con intención de ser expeditiva, pero el arribo de la cautelar presentada por Independiente Rivadavia de Mendoza que obligó a suspender las elecciones intempestivamente la extendió por varias horas. Los protagonistas se fueron del bunker sin hablar con la prensa y caras de enojo.
¿Qué pasó en el medio? El enojo de los iSeguristas/i por la intromisión de la Justicia Ordinaria fogoneada desde el Tinellismo y el inicio de llamados cruzados. Mientras tanto, se sumó otro punto a resolver: Tinelli propuso una transición de 60 días y los de Segura pretenden que sea más tiempo.
Lo cierto es que de uno y otro bando aseguran que la cautelar de Independiente Rivadavia cayó como un ibaldazo de agua fría/i y que pone en jaque la chance del acuerdo. Apuntan a agentes externos que pretenden que la discusión no se termine en pos de evitar la tan mencionada unidad.
Mañana, a 24 horas de lo que debía ser el día en que se celebrarían los comicios, habrá reuniones por doquier con la intención de sellar finalmente un pacto. O podría declararse la iguerra/i definitiva.