Luego de una reunión que mantuvo con el cuerpo de defensa norteamericano, el presidente Barack Obama habló desde el Pentágono sobre la guerra que mantiene la coalición liderada por Estados Unidos contra los terroristas del Estado Islámico. "Los líderes de ISIS no se pueden esconder", advirtió el jefe de Estado.
"Nuestras fuerzas especiales están ayudando a los combatientes locales contra ISIS", señaló el mandatario, quien hizo hincapié en la importancia de realizar "ataques quirúrgicos" para acabar con los líderes yihadistas "uno por uno".
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Obama aseguró que Estados Unidos y los países de la coalición golpean cada vez "con más fuerza" al Estado Islámico. "En noviembre lanzamos más bombas que desde que inició la ofensiva contra ISIS", apuntó.
Sin embargo, el presidente norteamericano reconoció que "la lucha por delante va a ser muy difícil". Por ello, sostuvo que las fuerzas occidentales deben "operar con precisión". "Debemos ser inteligentes", indicó.
Durante su discurso, el jefe de Estado estadounidense manifestó que los yihadistas perdieron terreno en Irak y Siria en los últimos tiempos, pero admitió que los progresos militares deben continuar y "llegar más rápidamente" para terminar definitivamente con la amenaza de ISIS.
Por su parte, Obama aprovechó para anunciar que su secretario de Defensa, Ashton Carter, viajará en las próximas horas a Medio Oriente para aumentar las contribuciones de esos países en la lucha contra el Estado Islámico.
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