Martín Menéndez: "Fue un buen diálogo de sordos, no hubo argumentación"

El doctor en Lingüística de la UBA analizó para Infobae el debate presidencial. Atributos y debilidades del discurso de Mauricio Macri y Daniel Scioli

Shutterstock 162

Para Salvio Martín Menéndez, especialista en lingüística UBA e investigador del CONICET, el análisis del debate presidencial tuvo aristas interesantes: "Fue un buen diálogo entre sordos. Ambos eludieron contestarse las preguntas y cuando se sentían incómodos respondían con slogans, no hubo argumentación" , remarcó el especialista a Infobae.

Puntualizó Menéndez: "Mauricio Macri comenzó con mucho fervor, tuvo un arranque victorioso. Tuvo un planteo previsible, su estrategia se basó en equiparar a Daniel Scioli con el Gobierno y así mostrarse como que él lo enfrentaba. De allí el uso de chicanas. Fue mucho más elusivo, siempre apeló al pasado y cuando habló del futuro lanzaba conceptos como "tener buena voluntad"; que no definían su pensamiento.

Por su parte, el eje de Scioli estuvo en dejar en claro que si bien él había sido parte del Gobierno, eso no significaba que si llegase a ser presidente todo seguiría igual: una cosa es ser parte y otra dirigir. Cada vez que Macri lo confrontaba con el Gobierno, dejó en claro que no era igual. Scioli fue repuntando a lo largo de debate.

Read more!

En el cierre

Macri osciló entre ser un gurú new age y un pastor de templo evangélico, apelando a los sueños, a los sentimientos, a su presidencia en un equipo de fútbol muy popular como Boca. Macri buscó ser más efectista.

Scioli fue más concreto, utilizando otro tipo de verbos comos "propongo", "estoy convencido". Buscó tener un cierre más conceptual. Intentó ser más concreto que su rival".

"Sus discursos están orientados al elemento empático, buscar comunicarse con la gente, generar simpatía, más que al desarrollar un contenido", explicó Menéndez.

Con respecto al desempeño de Macri, por ejemplo, explicó que estuvo basado en apoderarse de las connotaciones positivas del verbo 'cambiar': "Se asume que el 'cambio' es positivo, ya que se contrapone a algo negativo, en este caso el gobierno actual o su posible continuidad".

La imagen por sobre la palabra

Para el investigador del CONICET, ambas campañas estuvieron centradas en la generación de una imagen, más que la exposición y debate de ideas.

"Alrededor de Macri se creó una imagen ligada a cierta dosis de alegría. La estrategia apuntó a un "confiá en mí" ciego. Con Scioli también se apuntó a su trayectoria, a su experiencia, a la apertura al diálogo, pero en ambos casos no hay especificaciones concretas".

"Lingüisticamente no son figuras atractivas para escuchar, carecen del carisma y la capacidad oratoria de presidentes como Raúl Alfonsín o Cristina Kirchner. Más allá de que a uno le gusten o no, ellos tuvieron una fuerza en su discurso que no pasó desapercibida".

"Estos candidatos no pueden sostener argumentos, por eso sus asesores les deben haber indicado que los eviten. Tienen un libreto muy armado, que se repite en cada medio, en cada entrevista, con distintos estilos. Carecen de capacidad para improvisar", sentenció Menéndez.

Read more!