La Presidencia brasileña, en un primer pronunciamiento sobre la paralización, afirmó que el movimiento es puntual en algunas regiones y que sus organizadores, con "aspiraciones políticas", tan sólo tienen como objetivo provocar un "desgaste del Gobierno".
Los camioneros que participan en la protesta estacionaron sus vehículos en trechos de carreteras en los estados de San Pablo, Minas Gerais, Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso del Sur, Tocantins, Espíritu Santo, Río Grande del Norte, Pernambuco, Santa Catarina, Paraná y Río Grande del Sur, informó la Policía de Carreteras.
Las vías fueron bloqueadas totalmente en algunas regiones y parcialmente en la mayoría de los estados afectados.
La situación más grave se registra en las carreteras de los tres estados del sur de a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Brasil/a, donde los camioneros sólo permiten el paso de vehículos con cargas perecederas, en tanto que en los otros tan sólo estacionaron sus vehículos en una de las pistas, por lo que el tránsito era posible pese a los grandes embotellamientos.
Los camioneros que participan en la huelga, que se dicen independientes de los sindicatos del sector, afirman haber atendido una convocatoria del llamado Comando Nacional de Transporte, un movimiento surgido en internet y sin registro oficial.
La situación más grave se registra en las carreteras de los tres estados del sur de Brasil, donde los camioneros sólo permiten el paso de vehículos con cargas perecederas
Los huelguistas protestan contra las supuestas altas tasas con que el Gobierno grava el transporte y contra recientes aumentos de los precios de los combustibles, pero esas reivindicaciones no son compartidas por todos los camioneros.
La Confederación Nacional de los Transportes Autónomos y la Unión Nacional de los Camioneros, sindicatos que agrupan a gran parte de los camioneros independientes, dijeron estar contra la paralización, negaron que esas sean sus reivindicaciones y dieron a entender que puede tratarse de un acto con fines políticos.
El Gobierno, que alega haber atendido todas las reivindicaciones de los camioneros en las últimas negociaciones, ha dicho que está atento a la movilización por temer que se trate de una iniciativa de sectores de la oposición para agravar la actual crisis del país.
Además de la grave crisis económica, con el país en recesión y la inflación en su mayor nivel en trece años, Brasil afronta una crisis política por divergencias entre el Gobierno y los partidos que lo sustentan, los bajos índices de popularidad de la presidente a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Dilma Rousseff /a –amenazada con un juicio de destitución– y el gigantesco escándalo de corrupción en la estatal Petrobras.
"La paralización será por tiempo indeterminado, hasta que la presidente Dilma (Rousseff) renuncie. Tenemos adhesiones en al menos 20 estados del país y será una paralización grande. La población y el Gobierno van a sufrir una sorpresa", aseguró el líder de los huelguistas, Ivar Schmidt, en declaraciones a la prensa.
El ministro de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, Edinho Silva, dijo en rueda de prensa que los manifestantes no presentaron una pauta de reivindicaciones y que sólo quieren aprovechar el momento de crisis para desgastar al Gobierno.
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