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Una noticia sacudió a los operadores de mercados bursátiles al cierre de las operaciones en Wall Street: la agencia de calificación internacional Standard and Poor's informó a través de su sitio web que retiró a los bonos de Brasil de la categoría de grado de inversión y los rebajó al rango "especulativo", al atribuirle al gobierno de Dilma Rousseff incapacidad para llevar a cabo un ajuste fiscal.

La noticia impactó de inmediato en la cotización de las acciones de la estatal Petrobras, la empresa más grande de América Latina, que en las operaciones electrónicas cayeron debajo de los cinco dólares, como había ocurrido el 24 de agosto pasado, y por primera vez en más de 12 años se negociaron a u$s4,70, un valor similar al del 4 de agosto de 2003. En el caso del gigante minero Vale, su título negociado en el Nasdaq perdió en el after market el nivel de 5 dólares por primera vez desde agosto de 2004.

Standard and Poor's señaló que la deuda soberana brasileña en moneda extranjera fue rebajada de BBB- a BB+, y mantuvo sobre estos títulos la perspectiva negativa.

"Los desafíos políticos de Brasil continúan aumentando, pesando sobre la capacidad y la voluntad del gobierno de presentar un presupuesto para 2016 al Congreso coherente con la corrección política significativa señalizada durante la primera parte del segundo mandato de la presidenta Dilma Rousseff", refirió S&P en un comunicado.

Compagnucci: "Brasil es el Lehman Brothers de los países"

Miguel Ángel Boggiano, CEO de Carta Financiera, enfatiza que al perder el investment grade, Brasil resigna "una calificación que hace posible que determinados fondos institucionales compren deuda" brasileña, con la consecuente "catarata de ventas de sus títulos de deuda por una mera cuestión de regulación del sector privado".

"Muchos fondos se verán forzados a vender bonos de Brasil y a empujar el precio del real aún más abajo. Lo que estamos viendo hoy es la anticipación de muchos participantes del mercado que buscan adelantarse a esta venta forzosa que podría producirse en los próximos meses y salir ellos antes", consignó Boggiano.

La decisión de la agencia S&P es consecuencia del sorpresivo anuncio del pasado 31 de agosto, cuando el gobierno brasileño envió al Congreso por primera vez en la historia un presupuesto para el año próximo que prevé un déficit primario. El gabinete de Rousseff estableció un rojo fiscal previo al pago de deuda de 0,5% del PBI en 2016, por 30.500 millones de reales, unos 8.413 millones de dólares.

La caída de precios de Petrobras tiene una influencia directa en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, debido a que el título de la estatal brasileña representa actualmente el 16,5% de la ponderación del panel líder Merval.

Pero es en la economía real donde se advierte con mayor peso el efecto negativo de la débil actividad en Brasil. La recesión que aqueja al país vecino, principal socio comercial de la Argentina, reduce las exportaciones de nuestro país, en especial en los rubros industriales, y es el principal motivo por el que la actividad fabril en la Argentina registró dos años seguidos de baja entre julio de 2013 y julio de 2015.

Según un estudio de la consultora Abeceb.com, el intercambio bilateral se contrajo 40% desde 2011, y acumuló en agosto 23 meses consecutivos de caída, con un rojo comercial para la Argentina proyectado en unos u$s2.000 millones para el año en curso.

Jorge Compagnucci, de Fénix Report, fue el primer analista financiero que anticipó que Brasil será el país más perjudicado por el cambio de ciclo global impulsado por un fortalecimiento del dólar, la eventual suba de tasas de referencia en los EEUU, depreciación de las materias primas, y un encadenamiento de recesiones y devaluaciones en las economías emergentes. "Brasil es el Lehman Brothers de los países. A aquellos que pregonaron que Dilma, con (el ministro de Hacienda) Joaquim Levy a la cabeza, iba a levantar la economía, les advertí que iba a sucumbir la economía. Brasil se está acercando a la Argentina de 2001".

Boggiano: "Los fondos estarán forzados a vender bonos y a empujar al real"

Brasil, que ingresó técnicamente en recesión a mitad de año, con una caída del PBI de 1,9% interanual, atraviesa un período de aceleración de la inflación, que en términos anualizados alcanza al 9,56%, y un desempleo en crecimiento, en el 7,5% de la población activa, lo cual confluye en la pérdida de popularidad de la mandataria reelecta en octubre de 2014.

"No hemos visto las consecuencias más graves de este ciclo. Estamos viendo un sinceramiento de los participantes. Decían que el hundimiento de Brasil no podía ocurrir. La realidad está en los hechos, estamos en la mayor devaluación en mercados emergentes en 17 años. Esta recesión va a llevar a un proceso de glaciación económica, con hundimiento de precios, donde Brasil es el foco de la región", indicó Compagnucci a Desde la Bolsa en Directo.

El fantasma de la devaluación

Miguel Ángel Boggiano recordó que "sólo en los últimos 30 días la caída del real fue del orden del 10%" e insistió en que "el real empuja al peso argentino a la devaluación". En los últimos 12 meses, el dólar en Brasil se catapultó un 67%, hasta el actual nivel de 3,80 reales, mientras que en la Argentina, el dólar oficial apenas aumentó 12% en el mercado mayorista desde el 8 de septiembre de 2014, con una inflación que multiplica por tres a la brasileña.

"Esta situación intensifica aún más la presión sobre el peso argentino, ya que el tipo de cambio queda todavía más atrasado. Claramente la caída de los precios de los commodities por la desaceleración china se está transformando en el tiro de gracia para la región", lamentó el experto de Carta Financiera.