"Estaba la directora y algunas maestras. Eran diez o doce. La mamá lloraba y el chico estaba como movedizo. Le digo, ¿sabés rezar? Me miró como atolondrado. Les dije vamos a hacer una oración. Llámenlo como ustedes quieran, ejercicio de liberación o exorcismo". Así relató a un canal de televisión un sacerdote católico que dijo haber exorcizado a un niño en el patio de una escuela entrerriana frente a sus compañeros al considerarlo poseído por un juego llamado "Charlie Charlie", lo que motivó la intervención de las autoridades educativas ante las implicancias sociales y estigmatizadoras del caso, al punto que un funcionario calificó el hecho como "una animalada de la edad media".
El supuesto exorcismo tuvo lugar en la escuela primaria Nº 54 "Tomás Guido" de la ciudad de Crespo, a 35 kilómetros al este de la capital entrerriana, y fue realizado por el cura de la parroquia San José, Juan Frank.
De acuerdo al relato de Frank a un canal de noticias, fue la directora del colegio, Ofelia Hasenauer, la que convocó al cura para "liberar" al alumno de una aparente posesión demoníaca. Sin embargo, esta mañana, la propia Hasenauer negó el hecho, desmintiendo categóricamente al cura: "El niño tiene problemas de salud y lo que sucedió es que sufrió una convulsión. Automáticamente, desde la institución, se llamó a la mamá y el chico se fue con ella, caminando. No se golpeó, no se lastimó, no sucedió nada de lo que dicen", declaró la mujer al diario local Uno Entre Ríos.
La directora no negó la visita del párroco, pero dijo que no hubo nada sobrenatural en ello. "Una persona que trabaja en la escuela conoce al sacerdote Juan Frank (de la parroquia San José de Crespo) y creyó oportuno que él realice una oración por el alumno. Pero se realizó en privado y con la presencia de la mamá del pequeño, no en el patio de la escuela como se está diciendo".
Al ser consultada sobre por qué el cura Frank contaría una versión diferente de lo ocurrido, argumentó:
En cuanto al estado de salud del alumno, la docente aseguró que cuenta con un seguimiento de un médico neurólogo y de un psiquiatra y que su familia cuida mucho de él. "Tras lo sucedido contuvimos a los chicos, realizamos reuniones con los padres. Tenemos los certificados correspondientes sobre la medicación y el tratamiento que recibe el niño. Lamentamos mucho como comunidad educativa que se haya tergiversado tanto lo sucedido, por el niño y por su familia, y por nosotros también", señaló.
Su relato coincide con el del supervisor escolar de escuelas de jóvenes y adultos del departamento Paraná, Roque Santana, quien calificó al hecho como "una animalada de la Edad Media" que atenta contra "la laicidad, la intimidad del chico y las leyes de salud mental"."Aquí no se respetó el derecho a la intimidad porque la escuela no tiene potestades para hacer este tipo de cosas", advirtió. También advirtió que la situación "puede generar algún trauma en sus compañeros y ni qué hablar del niño exorcizado, que de hecho queda estigmatizado y señalado como el endemoniado".
El cura Frank, que pertenece a la congregación del Verbo Divino, reconoció que el exorcismo se realizó en el patio de la escuela, frente a los docentes y los alumnos, luego de ser convocado por las autoridades de la escuela ante la certeza de que el juego llamado "Charlie Charlie", que se popularizó a través de las redes sociales entre los jóvenes de todo el mundo en los últimos meses, habría afectado a un alumno.
Charlie Charlie es un juego surgido en internet, similar al juego de la copa, que se realiza sobre una cruz dibujada en un papel, sobre la que se colocan dos lápices superpuestos en cada eje de la cruz. Al preguntar los jugadores Charlie Charlie, ¿estás ahí?" y hacer una pregunta, uno de los lápices supuestamente se mueve hacia la respuesta, afirmativa o negativa, generalmente asustando al jugador.