"Irak necesita armas y la comunidad internacional tiene la capacidad de darle a Irak las armas que necesita", dijo en conferencia de prensa el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, tras el encuentro en Londres, al que acudieron representantes de 21 países.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y su homólogo británico, Philip Hammond, compartieron la rueda de prensa con Al Abadi. Kerry y Hammond dieron a entender que no será un problema enviar más ayuda. "Este esfuerzo no será ni disuadido ni derrotado" por "falta de municiones y suministros", dijo el ministro británico.
La coalición internacional se reunió por primera vez a nivel de ministros en diciembre, en la sede de la OTAN en Bruselas.
Las discusiones se centraron de nuevo en la campaña militar contra objetivos del ISIS, que controla amplias partes de Irak y Siria, así como sus fuentes de financiación, sus comunicaciones estratégicas y la ayuda humanitaria a la región.
La problemática de los combatientes extranjeros que se han sumado a grupos yihadistas fue estudiada con particular interés, a la luz de los recientes ataques en París.
Una amenaza también para España
El regreso a sus países es una amenaza para todos, dijo el ministro de Asuntos Exteriores español, José García Margallo, que asistió a la reunión. "Todos estamos amenazados y todos debemos hacer un enorme esfuerzo para detener el flujo de combatientes extranjeros", dijo en conferencia de prensa.
En diciembre, fuentes diplomáticas españolas cifraron en un centenar el número de españoles que luchan en Siria e Irak. En general, la ONU calcula que hay 15.000 extranjeros de 80 países peleando en las guerras mencionadas.
"Sabemos que la amenaza es global, las informaciones después de los atentados de París no hacen más que corroborarlo", agregó García Margallo.
"Es muy dificil de prever. Es un fenómeno nuevo, imprevisto, un fenómeno que no responde a una jerarquía clásica, responde a un tipo de organización distinta, con mandos probablemente fuera, pero es una amenaza que afecta a cualquier país del mundo", sentenció.
El ministro no quiso cifrar las posibilidades de que España sea escenario de atentados islamistas como los vistos en París, que empezaron con una matanza en la revista iCharlie Hebdo/i y acabaron en otra en un supermercado judío, con un saldo total de 17 muertos. Uno de los tres autores había combatido con Al Qaeda en Yemen.
Madrid sufrió en 2004 unos atentados con bomba contra varios trenes que conectaban con la capital, que dejaron 192 muertos.
Para cortar el flujo de yihadistas, el primer ministro británico, David Cameron, y su homólogo turco, Ahmet Davutoglu, se comprometieron el martes a cooperar compartiendo las listas de pasajeros de los vuelos civiles entre ambos países.
La reunión tuvo lugar horas antes de que expire el ultimátum que pesa sobre dos rehenes japoneses amenazados de muerte por el ISIS, que exige un rescate de 200 millones de dólares.
Esta cantidad equivale a la cuantía de la ayuda no militar prometida por Japón a los países afectados por la ofensiva del ISIS. El país no estará representado en la reunión de la coalición pero el ministro de Exteriores japonés, Fumio Kishida, se entrevistó el miércoles en Londres con su homólogo Philip Hammond.