Se negaba a ser la mujer en la cocina y se convirtió en la mayor referente de las amas de casa argentinas: la vida de Doña Petrona
Huyó de su casa a los 15 años para que no la obligaran a casarse con un militar, se fue de Santiago del Estero a Buenos Aires por amor, comenzó a trabajar en la Compañía Primitiva de Gas vendiendo las cocinas que cambiarían los rudimentarios artefactos a leña para lo que fue entrenada por maestros de la gastronomía inglesa y francesa y se convirtió en la primera argentina en cocinar en la televisión en los años 50. Marcela Massut, su nieta, cuenta cómo era tener de abuela a una leyenda nacional