Con una sociedad que cree en la democracia, una marcada caída en la violencia política y mayor respeto de los derechos humanos, la región ha vivido en los últimos 10 años uno de sus períodos de mayor prosperidad económica, con caída del desempleo y reducción de la desigualdad y la pobreza -sobre todo, la extrema pobreza-, que no se ha visto traducida en una mejora en los índices de criminalidad y violencia. Aun cuando han implementado políticas sociales expansivas, los gobiernos de América Latina no han podido -o no han sabido- dar respuesta al problema de la inseguridad, señalado en la mayoría de los países de la región como la principal preocupación de la sociedad. Esa fue una de las conclusiones de la primera jornada del seminario "El hemisferio americano: Desafíos para el desarrollo y la seguridad", que se lleva a cabo este jueves y viernes en el auditorio de la Universidad Católica Argentina organizado por la editorial Taeda junto a la DAIA, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y la ONG Viva Rio (Brasil), y que cuenta con el auspicio de Infobae.