Crisis automotriz: tensión en Escobar por la toma de una fábrica de autopartes

La planta de Gestamp -proveedora de Volkswagen y Ford- se encuentra paralizada por la acción de un grupo de trabajadores despedidos que exige su reincorporación. No acatan el desalojo que ordenaron el fiscal y autoridades de Trabajo

 @valeriafgl  162
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 @diegocuru  162
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La caída del nivel de ventas de vehículos golpea con dureza a la gente que vive de lo que genera el mercado automotriz. Y una prueba contundente de ello se observa por estas horas en el partido bonaerense de Escobar, donde un grupo de trabajadores ocupó la planta de la autopartista Gestamp.

La empresa se encuentra en conflicto desde hace varias semanas por el despido de 69 operarios: la exigencia de los manifestantes (son una parte de los cesanteados) es que se ordene su inmediata reincorporación.

En las afueras de la planta se vive una "tensa calma", describió Héctor Heberling (vocero de los trabajadores) en diálogo con Infobae. "La policía intentó realizar un desalojo y sigue afuera, así que en cualquier momento se pueden desencadenar otro tipo de hechos", advirtió.

Gestamp tiene una plantilla compuesta por 580 operarios -más 200 que realizan tareas que no tienen que ver directamente con la fabricación- y se ve arrastrada por el desplome de las ventas de vehículos debido a que provee de autopartes a gigantes como Ford y Volkswagen.

 @nuevopablocapo  162
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"El tema es complicado, me informaron que la patronal le está dando aviso al turno tarde para que no venga a trabajar", contó Heberling a este portal. "Esta mañana la policía manoteó a los compañeros, pero nadie se va a ir hasta que haya una solución", advirtió.

El vocero de los trabajadores denunció que "la fábrica está militarizada" para evitar este tipo de protestas: "Desde hace 20 días hay un destacamento de 50 o 60 personas (de seguridad) que están en el lugar de manera permanente". Además describió que los accesos a la planta están totalmente bloqueados por piquetes y detalló que afuera de la planta "hay un operativo policial descomunal" que incluye camiones hidrantes, policía montada y efectivos de Gendarmería.

De todos modos, el despliegue de las fuerzas de seguridad no parece intimidar a los manifestantes. "Los compañeros se van a quedar hasta que este conflicto se solucione. ¿De qué manera? Con la reincorporación de los 69 despedidos, no hay otra salida", indicó Heberling.

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La misma mirada tuvo Roberto Amador, trabajador despedido que se encuentra en el interior de la fábrica: "Estamos dando una pelea totalmente justa, exigimos la reincorporación de todos los compañeros ya que la empresa estos años ganó fortunas y ahora quieren dejarnos en la calle a decenas de familias. Vamos a estar aquí hasta tener una respuesta concreta".

Los voceros de los operarios pidieron también "que el Gobierno intervenga, se involucre en el tema", antes que haya "despidos masivos y se genere un conflicto mucho mayor".

Respuesta de la empresa

La compañía Gestamp Baires S.A. denunció este mediodía que "un grupo de nueve personas no identificadas" ingresó de forma "ilegal" a la planta de Escobar y realizó una "toma violenta".

A través de un comunicado, la empresa detalló que los manifestantes"permanecen subidos a un puente grúa a 20 metros de altura", donde "ponen en riesgo su integridad física". Además denunció que agredieron a un guardia y "arrojaron objetos contundentes" contra otros empleados.

En el lugar se hicieron presentes las fuerzas de seguridad, a solicitud de la Fiscalía interviniente, así como representantes del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, "quienes procuran el desalojo pacífico de las instalaciones", aseguró la gente de Gestamp.

Sin embargo, fuentes de la empresa aseguraron a Infobae que "las personas que ingresaron a la empresa continúan en el puente grúa sin intenciones acatar las indicaciones del fiscal y el Ministerio de Trabajo".

En cuanto a las cesantías, la autopartista manifestó: "La difícil pero necesaria decisión de despedir a 67 empleados (los manifestantes denuncian que son 69) de su dotación constituye una medida disciplinaria frente al muy grave accionar de un grupo minoritario de trabajadores que, violentando elementales derechos y principios de convivencia laboral, forzó un paro de la producción y bloqueó los accesos a la planta, medidas que nunca tuvieron validación ni consenso del sindicato".

Finalmente Gestamp negó de manera categórica "la supuesta 'militarización' de su planta, denunciada por "algunos sectores que tiene una manifiesta intencionalidad política".