El juez de instrucción Diego Slupsky ordenó la inmediata liberación por "falta de mérito" de Javier Iván Almirón, el cabo de la seccional 49 de la Ciudad de Buenos Aires acusado de matar a Gonzalo Marcos Crespo durante un supuesto intento de robo, el 1 de marzo.
Los vecinos de Crespo en el barrio Mitre y sus amigos interpretaron que se trató de un nuevo caso de "gatillo fácil" y desataron una verdadera noche de terror en Saavedra: se enfrentaron con la policía, incendiaron unos 40 autos y patrulleros, destruyeron desde casas hasta una garita de seguridad, y dejaron pintadas amenazantes en las paredes.
En su indagatoria, el agente relató su versión. Dijo que comenzó a perseguir a Crespo y a un amigo suyo porque recibió una alerta de búsqueda de dos sospechosos de un robo, que al llegar a la esquina de Estomba y Correa lo hirieron –Almirón recibió dos balazos y permanece internado en el Hospital Churruca, y que luego se produjo un forcejeo en el que el joven murió. La autopsia determinó que le tiraron cinco disparos desde una corta distancia.
En su resolución de veinte páginas, el juez Slupsky consideró que por ahora las pruebas "no resultan suficientes para dilucidar lo verdaderamente ocurrido".
No obstante, ordenó una serie de medidas para definir si Almirón actuó en legítima defensa o corresponde procesarlo por homicidio.
En concreto, el magistrado quiere precisar "el orden de los disparos recibidos por Crespo" y el calibre de la bala que lesionó al uniformado, y cotejar su testimonio con las imágenes registradas en las cámaras de seguridad de la zona, muchas de las cuales ni siquiera figuran en el expediente.