El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Morón decidió beneficiar con prisión domiciliaria a Daniel Bellini, condenado por el crimen de su mujer, luego de un planteo en el que la defensa demostró que sufre mal de Parkinson, enfermedad que lo afecta progresivamente y que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) no está preparado para tratar en un penal.
Según los estudios, la enfermedad que padece Bellini fue certificada por un especialista contratado por su defensa, encabezada por la abogada Raquel Hermida Leyenda. El especialista explicó ante los jueces que la enfermedad avanza en Bellini y viene deteriorando distintas capacidades cognitivas del imputado.
El padre de la víctima, Francisco Pearson, cuestionó la medida, aseguró que Bellini pudo haber exagerado su cuadro y dejó entrever sus sospechas respecto a que haya habido algún tipo de arreglo.
"Me parece un abuso la petición de Bellini. Que el Servicio Penitenciario diga que no están en condiciones para cuidar una cosa como ésta es raro. Así como billetera mata galán, en este caso la billetera también mata", dijo Pearson al canal C5N.
Por su padre, Pablo Dobanton, abogado de la familia Pearson, explicó al mismo canal: "La privación de la libertad de él (por Bellini) se toma en un concepto único porque tiene que ver con su peligrosidad para la sociedad", e informó que el Servicio Penitenciario sacó un comunicado diciendo que tiene "condiciones técnicas y humanas para tratar a enfermos de Parkinson como él, es una enfermedad de larguísima evolución y Bellini está en estado prematuro".
"No es el punto si creemos o no en la enfermedad, los estudios dicen que hay muchas drogas que pueden generar esa sintomatología", desconfió el abogado sobre la decisión de la Justicia de otorgarle ese beneficio a Bellini, y levantó sospechas: "Parecería que estamos abriendo la puerta para que con cualquier achaque propio de la edad, si hay bienes patrimoniales disponibles, se cambió inequitativamente las condiciones respecto a otros internos".
El empresario de la noche, dueño del boliche Pinar de Rocha de Ramos Mejía, fue condenado en 2011 a la pena de 16 años de prisión por "homicidio simple agravado por el uso de arma en concurso real con tenencia ilegal de arma de guerra". Al año siguiente, la Sala III de la Cámara de Casación bonaerense confirmó la condena, pero le redujo la pena a 15 años de cárcel.
El 14 de agosto del año pasado, la defensa de Bellini apeló la sentencia ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que aún debe expedirse en la causa. Bellini ya lleva detenido 5 años y casi 9 meses, desde el día del hecho ocurrido el 21 de marzo de 2008.
De acuerdo al expediente, aquella madrugada, Bellini y Morena (23) discutieron en Pinar de Rocha, donde la joven trabajaba como bailarina del caño. Según contaron testigos y admitió el imputado en sus indagatorias, el motivo de la discusión fue que la había retado porque la vio bailando muy provocativamente con un amigo, también bailarín, en el VIP del boliche y eso le molestaba por "una cuestión de imagen".
Morena se retiró a la casa donde convivía con Bellini y la hija de ambos, que entonces tenía dos años, ubicada a 100 metros del boliche, en la calle Brasil 10 de Villa Sarmiento.
Según la versión de Bellini, él la siguió y allí le dijo que la relación estaba terminada, volvió al boliche a tener una reunión con un abogado y, al regresar, la encontró tirada en el vestidor de la habitación sobre un charco de sangre.
Pero, lo que primero parecía un suicidio se transformó en una investigación por homicidio cuando el fiscal de Morón, Matías Rappazzo, descubrió que no había deflagración de pólvora en las manos de Morena y que el arma, una pistola calibre 9 milímetros con mira láser, había sido limpiada de huellas.
Uno de los testimonios que más se tuvieron en cuenta fue el de Iván Tellnow, ex bailarín del local bailable, que aquella madrugada bailó con la joven y luego recibió de ella dos SMS que decían: "Me separé de Dani porque cree que estoy con vos" y "Me quiere matar".
También, se pudo comprobar que habían sido borrados los videos de algunas cámaras de seguridad del boliche. En la causa hubo varias pericias criminalísticas, pero el tribunal que juzgó el hecho dio crédito a los peritos que sostenían que el disparo en la cabeza de Pearson no fue suicida, sino efectuado por un tercero. La defensa de Bellini siempre cuestionó esas pericias e insistió en que lo de Morena fue un "suicidio de anual", vinculado a sus problemas de personalidad y de bulimia.
Voceros judiciales indicaron que Bellini no fijó como domicilio la casa de Brasil 10 en Villa Sarmiento, partido de Morón, donde en 2008 fue asesinada Pearson, sino una quinta familiar en Parque Leloir. Allí convivirá con la hija de 7 años que tuvo con la víctima y cuya tenencia está a cargo de una hermana de Bellini.